Este tratamiento de fertilidad consiste en realizar una fecundación in vitro utilizando óvulos y semen de donantes anónimos. Esto implica que la paciente no deberá someterse a la estimulación ovárica y la punción folicular, y que se reduzca la cantidad de veces que deben acudir a la clínica.
El proceso de la fecundación in vitro con doble donación de gametos es básicamente un tratamiento de ovodonación que se realiza con semen de donante.
De esta manera, la donante se realizará la estimulación ovárica y la punción folicular, y los óvulos obtenidos se fecundarán con la muestra seminal de un donante. Así, la paciente solo deberá administrarse hormonas para preparar el endometrio para recibir al embrión el día de la transferencia embrionaria.
DONANTES
La selección de los donantes de semen se realiza entre candidatos mayores de 18 años que presentan un buen estado de salud física y psicológica, así como una buena calidad seminal, con el objetivo de favorecer el éxito del tratamiento.
Los donantes de gametos deben presentar un buen estado de salud física y psicológica. Además, se les realiza un análisis genético para comprobar que no son portadores de enfermedades genéticas y que no presentan antecedentes familiares de alteraciones hereditarias. Por último, deben obtener resultados negativos en las pruebas serológicas para la detección de enfermedades infecciosas.
La asignación de los donantes se realiza teniendo en cuenta las características fenotípicas e inmunológicas de los pacientes que se someten al tratamiento.
PROCEDIMIENTO
En IVF-Life seleccionamos a los donantes de semen y de óvulos teniendo en cuenta los criterios genéticos, médicos y de compatibilidad fenotípica establecidos para cada paciente.
Preparamos el endometrio de la paciente receptora para la transferencia embrionaria, mediante un tratamiento hormonal o siguiendo su ciclo natural, según la valoración médica.
Los óvulos de la donante se fecundan con los espermatozoides del donante en nuestro laboratorio de embriología. Los embriones obtenidos se mantienen en cultivo hasta alcanzar el estadio de blastocisto, donde se evalúa su desarrollo y calidad para seleccionar el más adecuado para la transferencia embrionaria.
El embrión seleccionado se transfiere al útero de la paciente mediante un procedimiento sencillo que, habitualmente, no requiere anestesia. Los embriones viables restantes pueden vitrificarse para futuros intentos.
En los días posteriores a la transferencia, algunas pacientes pueden experimentar un ligero manchado vaginal, que en determinados casos podría estar relacionado con el sangrado de implantación. Sin embargo, su presencia o ausencia no permite confirmar si se ha producido el embarazo.
Tras la transferencia embrionaria, se realiza una prueba de embarazo mediante un análisis de sangre para determinar los niveles de beta-hCG y comprobar si se ha producido un embarazo.
RESUELVE TUS DUDAS
Si uno o varios ciclos no tienen el resultado esperado, el equipo médico revisa primero el desarrollo embrionario, la preparación del endometrio, la transferencia y los antecedentes clínicos de la paciente. Según los resultados de esta evaluación, pueden recomendarse pruebas adicionales o, en determinadas situaciones, valorar un cambio de donantes
Además, también se podrán realizar otras pruebas a la paciente para ver la causa del fallo de implantación o de los abortos de repetición.
PACIENTES