Por Dr. Llanos Medrano. Artículo actualizado y revisado el 28/10/2026 por Manuel Izquierdo (Ginecólogo colegiado - 280308601).
Las enfermedades genéticas recesivas son aquellas en las que se necesita que ambas copias de un gen estén alteradas para que la enfermedad se manifieste. Aunque esto no es así en todos los casos, a lo largo de este artículo vamos a explicar más detenidamente qué son, cómo se transmiten y cómo podemos detectarlas a tiempo para evitar que las herede la siguiente generación.
Dentro de las enfermedades que se transmiten de forma genética de padres a hijos, podemos diferenciar dos grupos: las enfermedades genéticas dominantes y las enfermedades genéticas recesivas.
Para poder explicar bien qué son este tipo de enfermedades, debemos partir de la base de que todos los seres humanos heredamos 23 cromosomas de nuestra madre y otros 23 de nuestro padre, que forman habitualmente 23 pares. Esta herencia se produce de forma aleatoria, por lo que, si alguno de nuestros progenitores es portador de una enfermedad genética recesiva, nosotros podemos portarla también o incluso llegar a manifestarla si la heredásemos de ambos.
Es decir, para que una enfermedad genética recesiva se manifieste, necesitamos heredar de ambos progenitores esa mutación en el mismo gen. Cuando ambos progenitores son portadores de variantes genéticas relacionadas con una misma enfermedad autosómica recesiva, existe un 25 % de probabilidades de que su hijo herede ambas variantes y desarrolle la enfermedad, un 50 % de que sea portador sin padecerla y un 25 % de que no herede ninguna de las dos variantes familiares. Estas probabilidades son independientes en cada embarazo.

Las enfermedades autosómicas recesivas se manifiestan cuando se heredan ambos pares de cromosomas con la enfermedad, excepto en el caso de las ligadas al cromosoma X. Entre las enfermedades autosómicas recesivas podemos encontrar:
Los trastornos genéticos recesivos como los que hemos mencionado con anterioridad se pueden heredar de forma directa de los progenitores sin necesidad de que estos padezcan sus síntomas, ya que, simplemente, pueden ser portadores de la enfermedad. Al tratarse de un trastorno recesivo, la mutación debe estar presente en los dos pares del mismo cromosoma que se ha heredado del padre y la madre para que se manifieste en el cuerpo de la persona que porta dicho gen.
En el caso de que solo se herede el trastorno genético de uno de los progenitores, solo será portador de este, por lo que no se llegará a manifestar, pero sí que se podrá transmitir a la próxima generación. Es por ello que, tanto si existen o no indicios en la familia, es importante realizar un estudio previo de ambos cónyuges a la hora de tener un bebé.
Este estudio puede prevenir que se transmitan este tipo de enfermedades que se pueden manifestar después en el bebé. Incluso, puede ayudar a otros miembros de nuestra familia si compartimos la información con ellos de que somos portadores de dicho trastorno, ya que ellos es muy probable que ellos también lo sean.

Existe un 25 % de probabilidades de transmitir una enfermedad recesiva a nuestra descendencia, pero si se da el caso de que ambos miembros de la pareja sufren la misma condición en el mismo cromosoma, su descendencia sí que presentaría los síntomas de este trastorno genético recesivo.
En el caso de la mutación de enfermedad recesiva ligado al cromosoma sexual X, si la mujer es portadora de dicha mutación, tiene un 50 % de probabilidades de transmitírsela a su descendencia. En el caso de que esta descendencia sea de género masculino, este manifestará los síntomas de la mutación en el caso de que herede el cromosoma X de la madre con dicha patología, ya que, del padre, solo tomará el cromosoma Y.
En el caso de que su descendencia fuera de género femenino, las probabilidades de transmitir dicha mutación serían también de un 50 %, pero en este caso, las hijas simplemente serían portadoras de la mutación y no la llegarían a manifestar.
En algunos casos, la herencia de enfermedades genéticas recesivas que se manifiestan en la descendencia puede afectar al embarazo y hacer que este nunca se lleve a término. Es por ello que, a aquellas parejas que se someten a tratamientos de fertilidad, se les recomienda realizarse un test exhaustivo en el que se puedan detectar estas patologías en los padres y se impida que los hijos las hereden. Esto permite que los hijos no sean portadores o no lleguen a manifestar dicha enfermedad en el futuro.
Esta serie de pruebas es lo que se conoce como test de compatibilidad genética o panel de portadores. Estas pruebas permiten identificar variantes genéticas asociadas a enfermedades hereditarias recesivas y ligadas al cromosoma X. Se realizan habitualmente a partir de una muestra de sangre o saliva y pueden analizar un amplio número de enfermedades, dependiendo del panel utilizado. Su objetivo es identificar posibles riesgos de transmisión a la descendencia antes de iniciar un embarazo o un tratamiento de reproducción asistida.

Esta prueba está recomendada para todas aquellas personas que quieran tener un bebé, ya que puede ayudarles mucho en el futuro a evitar que sus hijos hereden enfermedades genéticas de las que son portadores, evitando así también que ellos puedan serlo o lleguen a manifestarla. Sobre todo, se recomienda en los casos en los que se va a someter a algún tratamiento de fertilidad o en aquellos casos en los que ha habido problemas a la hora de que el embarazo llegase a término.
En el caso de los tratamientos de fertilidad, esta prueba ayudará a que el bebé no sea portador de este trastorno genético o lo llegue a manifestar como una enfermedad en el futuro, ya que se transferirá el embrión que no presente dichas mutaciones en sus cromosomas.
En IVF-Life, como clínica de fertilidad experta en casos complejos, sabemos la importancia que tiene la detección de enfermedades genéticas, tanto recesivas como dominantes, antes de realizar cualquier tipo de tratamiento de fertilidad.
Es por ello que nuestros laboratorios están equipados con tecnología de vanguardia, para poder realizar este tipo de pruebas de la forma más exhaustiva posible. Estas herramientas nos permiten obtener información genética relevante y diseñar estrategias reproductivas individualizadas, con el objetivo de reducir determinados riesgos hereditarios y ofrecer a cada paciente las opciones más adecuadas para conseguir un embarazo.
Cuando los dos miembros de una pareja son portadores de variantes patogénicas en el mismo gen relacionadas con una enfermedad autosómica recesiva, existe un riesgo del 25 % en cada embarazo de que su hijo o hija desarrolle esa enfermedad. Sin embargo, ser portadores no significa que necesariamente vayan a transmitir la enfermedad a su descendencia. El asesoramiento genético permite conocer el riesgo reproductivo y valorar las diferentes alternativas disponibles para formar una familia.
Una de estas opciones es recurrir a la fecundación in vitro (FIV) con test genético preimplantacional para enfermedades monogénicas (PGT-M), que permite analizar los embriones para identificar aquellos que no presentan la enfermedad genética estudiada antes de su transferencia. También pueden valorarse otras alternativas, como el diagnóstico genético prenatal durante un embarazo o el uso de gametos de donante. La elección dependerá de las características de la enfermedad, los resultados genéticos y las preferencias de cada pareja, siempre con el asesoramiento de especialistas en genética y reproducción asistida.
Si quieres conocer más de cerca a nuestro equipo, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de tu clínica de fertilidad más cercana en Alicante, Madrid o Donostia.
Gregg AR, Aarabi M, Klugman S, Leach NT, Bashford MT, Goldwaser T.
Screening for autosomal recessive and X-linked conditions during pregnancy and preconception: a practice resource of the American College of Medical Genetics and Genomics (ACMG).
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2021;
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Documento de recomendaciones del American College of Medical Genetics and Genomics (ACMG) sobre el cribado de enfermedades autosómicas recesivas y ligadas al cromosoma X antes del embarazo y durante la gestación:
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Sagaser KG, Malinowski J, Westerfield L, Proffitt J, Hicks MA, Toler TL.
Expanded carrier screening for reproductive risk assessment: An evidence-based practice guideline from the National Society of Genetic Counselors.
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2023;
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Guía basada en la evidencia que evalúa el cribado genético ampliado de portadores para identificar el riesgo reproductivo de enfermedades autosómicas recesivas y ligadas al cromosoma X:
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36756860/
Henneman L, Borry P, Chokoshvili D, Cornel MC, van El CG, Forzano F.
Responsible implementation of expanded carrier screening.
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Documento de recomendaciones de la Sociedad Europea de Genética Humana sobre la implementación responsable del cribado genético ampliado:
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Bell CJ, Dinwiddie DL, Miller NA, Hateley SL, Keppler KE.
Carrier testing for severe childhood recessive diseases by next-generation sequencing.
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2011;
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Estudio que evalúa el uso de la secuenciación de nueva generación para detectar variantes asociadas a enfermedades recesivas graves de aparición infantil:
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