Los fallos de implantación embrionaria se determinan como la situación en la que no se consigue la gestación tras la transferencia, en al menos 3 ocasiones, de embriones de buena calidad en un ciclo de fecundación in vitro (FIV).
Para que se consiga el embarazo tras un tratamiento de fecundación in vitro es necesario que se produzca la implantación del embrión en el útero materno.
Los indicadores más claros de un fallo de implantación son la ausencia de embarazo y la llegada de la menstruación, alrededor de dos semanas después de realizar la transferencia embrionaria.
En un ciclo natural, el espermatozoide fecunda al óvulo en las trompas de Falopio. A la vez que el nuevo embrión se desarrolla, este va viajando hacia el útero.
Es decir, para que se produzca la implantación del embrión, debe haber un correcto diálogo entre el embrión y el útero. Concretamente, el contacto inicial embrionario tiene lugar en el endometrio.
La transferencia embrionaria en un ciclo FIV debe realizarse en el momento idóneo dentro de la ventana de implantación. Esta ventana hace referencia al espacio de tiempo en el que el endometrio se encuentra en las condiciones óptimas para recibir al embrión. Este periodo de tiempo suele darse entre los días 20-24 del ciclo menstrual en la mayoría de las mujeres. Suele tener una duración de 4 días.
Los factores principales que influyen en el éxito de una implantación de embriones en reproducción asistida son la receptividad endometrial, la calidad embrionaria y la eficiencia de la técnica de la transferencia. Si la transferencia se realiza en un endometrio normal con un embrión de calidad, este tiene una alta probabilidad de implantar correctamente.
Aunque los fallos de implantación en la fecundación in vitro no suelen presentar unos síntomas específicos, algunos indicadores pueden sugerir un posible fallo de implantación, aunque estos no son definitivos y pueden tener otros motivos. Algunos de estos posibles síntomas son:
En IVF-Life realizamos determinadas pruebas que permiten analizar las causas por las que se suceden los fallos de implantación y así poder ayudar a los especialistas en fertilidad a realizar un diagnóstico preciso.
El test de receptividad endometrial es una prueba personalizada evalúa la expresión de 48 genes involucrados en el desarrollo de la receptividad endometrial y determina el estado de receptividad del endometrio durante la ventana de implantación.
Nos ayuda a identificar el mejor momento del endometrio para la transferencia del embrión, lo que aumenta la probabilidad de implantación y, por ende, de embarazo.
Con esta prueba podemos lograr detectar desplazamientos de la ventana de implantación, presentes en el 20-25 % de mujeres con fallo de implantación.
El estudio inmunológico es una prueba que se utiliza para mapear y evaluar el estado inmunológico de la paciente. Este análisis proporciona un perfil detallado de diferentes células y moléculas del sistema inmunológico. Ayuda a identificar desequilibrios y disfunciones inmunológicas que pueden contribuir a diversas enfermedades.
Si las pruebas inmunológicas revelan un nivel anormal de células inmunes, se recomienda el uso de inmunoterapia adaptada para cada paciente y así mejorar los resultados reproductivos.
Se ha demostrado que las tasas de embarazo tras la realización de un test de receptividad endometrial aumentaron en un 40 %.
El test genético preimplantacional o DGP (PGT por sus siglas en inglés) es el nombre general con el que conocemos a los estudios realizados al embrión antes de su transferencia al útero materno.
La finalidad de esta prueba es detectar y prevenir la transmisión al futuro bebé de enfermedades genéticas o cromosómicas graves. Con esta técnica conseguimos que nazcan bebés libres de estas enfermedades genéticas.
Esta prueba se realiza en los casos en los que se sospecha que existe alguna patología uterina o en los que aparecen dificultades para conseguir un embarazo mediante un tratamiento de fertilidad. Esta técnica permite visualizar directamente la cavidad endometrial para estudiar su morfología y funcionamiento.