La ecografía transvaginal es un estudio por imágenes de la pelvis que permite examinar con mayor detalle el útero, los ovarios, el cuello uterino y la vagina. En este tipo de ecografía, el transductor se introduce suavemente a través de la vagina, lo que proporciona imágenes más nítidas de los órganos pélvicos internos.
La ecografía transvaginal ofrece imágenes de mayor calidad y detalle en comparación con la ecografía abdominal, especialmente para visualizar los órganos pélvicos.
Este examen es útil para obtener imágenes detalladas de los órganos reproductivos femeninos y ayudar en el diagnóstico y tratamiento de diversas condiciones ginecológicas como:
Se utiliza una sonda especializada, cubierta con una funda protectora y lubricada con gel, que se introduce suavemente en la vagina. La sonda emite ondas sonoras que permiten obtener imágenes detalladas de los órganos pélvicos, incluidos el útero, los ovarios y el endometrio.
Durante la exploración, el médico mueve suavemente la sonda para obtener imágenes desde diferentes ángulos y evaluar las estructuras pélvicas. A diferencia de la ecografía abdominal, este procedimiento no requiere tener la vejiga llena.
La exploración suele durar unos 10–15 minutos, aunque la duración puede variar en función del objetivo de la ecografía y de las circunstancias individuales de la paciente.

La ecografía transvaginal suele tolerarse bien. Algunas pacientes pueden experimentar una ligera molestia o sensación de presión durante la introducción y el movimiento de la sonda durante la exploración. El procedimiento suele ser breve y cualquier molestia suele desaparecer una vez finalizada la exploración.
La ecografía transvaginal es una herramienta diagnóstica importante en ginecología, ya que permite detectar diversas patologías como el embarazo ectópico, la endometriosis, las malformaciones uterinas y los tumores o masas pélvicas, así como los problemas en el endometrio (engrosamiento, pólipos).
Esta herramienta, fundamental en reproducción asistida, es utilizada por los especialistas en fertilidad para:
Para realizar una ecografía transvaginal generalmente no se requiere una preparación específica. Es un procedimiento seguro, indoloro y que no produce efectos secundarios. Después del examen, la paciente puede realizar sus actividades habituales sin restricción.