La aspiración testicular de espermatozoides o TESA (Testicular Sperm Aspiration) es una técnica mínimamente invasiva que se realiza mediante una punción testicular bajo anestesia local.
La recuperación espermática se realiza con anestesia local mediante una punción a través de la piel que permite llegar al testículo o al epidídimo. También puede realizarse una variante que consiste en aspirar los espermatozoides con una aguja especial.
Posteriormente se extrae una muestra de tejido que se analiza para comprobar que hay espermatozoides aptos, que pueden ser utilizados en un tratamiento de reproducción asistida como la fecundación in vitro (FIV).
La aspiración de esperma mediante punción testicular es una técnica mínimamente invasiva que, generalmente, no es dolorosa, ya que se realiza bajo anestesia local. El uso de una aguja fina implica un menor trauma testicular en la zona donde se ha realizado la punción.
Además, el tiempo de recuperación es menor que con otras técnicas de recuperación espermática.
La aspiración testicular de esperma es una técnica muy utilizada en tratamientos de preservación de la fertilidad masculina, especialmente en casos donde los espermatozoides no están presentes en el semen debido a obstrucciones o problemas de producción.
Con esta técnica se puede extraer espermatozoides directamente del testículo, algo muy útil cuando no pueden ser obtenidos a través de la eyaculación. Estos espermatozoides pueden ser congelados (criopreservación) para su uso futuro. Esto es especialmente importante para hombres que van a someterse a tratamientos médicos que podrían afectar su fertilidad, como la quimioterapia.
Esta técnica se realiza cuando hay semen patológico, aquél que presenta alteraciones o anomalías en su composición, características o calidad. Además, se usa en casos donde la tasa de fecundación es baja, sea cual sea la calidad de los espermatozoides en el eyaculado, ya que esta técnica mejora los resultados de embarazo.
En los casos de pacientes diagnosticados con azoospermia, ausencia de espermatozoides en el eyaculado, en ocasiones es posible obtener espermatozoides a través de la punción testicular. También está recomendada en pacientes que tienen realizada una vasectomía y que, por cualquier motivo, necesitan espermatozoides propios.
En general, es un procedimiento seguro, pero como cualquier intervención médica, conlleva ciertos riesgos, como dolor o molestias en el área del testículo tras el procedimiento o la formación de algún hematoma.
En raras ocasiones puede existir alguna reacción adversa a la anestesia o, incluso, un pequeño daño en el tejido testicular, pero es algo muy poco común en este tipo de intervenciones.