La preservación de la fertilidad es un conjunto de técnicas de reproducción asistida que permiten conservar óvulos o espermatozoides para utilizarlos en el futuro. Gracias a la criopreservación de gametos, es posible retrasar la maternidad o la paternidad sin perder la capacidad reproductiva.
Al llegar a la treintena, la reserva inicial de 2 millones de óvulos que tiene una mujer al nacer se reduce a tan solo 30.000. Sus ovocitos, además de mermar en lo que a cantidad se refiere, lo hacen también en calidad, lo cual propicia que conseguir un embarazo que llegue a término se convierta en algo más complicado.
TÉCNICAS
Las alternativas para preservar la fertilidad son la congelación de espermatozoides y la vitrificación de óvulos.
Esta técnica permite conservar los óvulos de una mujer para utilizarlos más adelante. Gracias a este tratamiento, es posible que una mujer decida cuándo es el mejor momento para formar su familia.
Esta técnica avanzada de criopreservación permite conservar los espermatozoides para usarlos en un futuro. Con ello, conseguimos que las muestras mantengan su capacidad de fecundación y un comportamiento similar a la muestra en fresco. Esta técnica mantiene la calidad intacta del esperma durante años.
Actualmente existen diversos factores que obligan a retrasar la llegada de un bebé. Priorizar la carrera profesional, la ausencia de pareja o la inestabilidad económica son algunos de los más comunes.
La criopreservación es la técnica más utilizada en la preservación de la fertilidad. En la criopreservación, los óvulos y espermatozoides se congelan a un ritmo ultrarrápido mediante un proceso que se denomina vitrificación.
Esta técnica transforma las células y los fluidos que las rodean en una sustancia similar al vidrio y permite obtener resultados muy superiores a los de la congelación tradicional.
RESUELVE TUS DUDAS
En las mujeres, la vitrificación de ovocitos suele ofrecer mejores posibilidades cuando se realiza a una edad temprana, ya que el número y la calidad de los ovocitos disminuyen con el tiempo.
Cuando es posible y está clínicamente indicado, suele recomendarse realizarla antes de los 35 años. No obstante, la conveniencia del procedimiento debe valorarse de forma individual.
Los óvulos o espermatozoides se congelan y se almacenan para su uso futuro. Este procedimiento es una opción para quienes desean preservar su fertilidad por diversas razones, como la edad avanzada, tratamientos médicos (como la quimioterapia), o por elección personal para retrasar la maternidad o paternidad.
La vitrificación permite que los óvulos y espermatozoides se conserven perfectamente durante largos periodos para que puedan ser utilizados en futuros ciclos de reproducción asistida. En este contexto, es importante saber que, en caso de no querer utilizarlos, se pueden donar a otras parejas o para la investigación.
Las probabilidades de éxito dependen de varios factores, incluyendo la edad en la que se criopreservaron los gametos, la calidad de los gametos al momento de la congelación, y el método de fertilización utilizado.
Las técnicas de preservación actuales como la vitrificación de ovocitos permiten mantener sus propiedades intactas hasta el momento de su descongelación. Las tasas de supervivencia son muy elevadas. En IVF-Life tenemos el 92 % de tasa de supervivencia de los ovocitos tras su desvitrificación.
PACIENTES