La vitrificación o congelación de óvulos es una técnica para preservar la fertilidad que permite congelar los óvulos de una mujer en edad fertil. Es uno de los grandes avances médicos en lo que se refiere a tratamientos de reproducción asistida. Gracias a este tratamiento, es posible que una mujer decida cuándo es el mejor momento para formar su familia.
Existen diversos factores que obligan a retrasar la maternidad: la ausencia de pareja, priorizar la carrera profesional o la inestabilidad económica son algunos de los más frecuentes. Esto implica que, en el momento de tener las condiciones óptimas, quizá no sea el más adecuado en cuanto a calidad reproductiva.
El éxito de la congelación de óvulos implica que se realice antes de los 35 años, ya que es la edad en la que los óvulos tienen mayor calidad. De esta manera, en el momento de su implantación tendremos más posibilidades de lograr el embarazo.
Además, los especialistas en fertilidad recomiendan realizar exámenes periódicos y comprobar que su sistema reproductivo funciona correctamente.
Como clínica de reproducción asistida, nuestra prioridad es lograr el éxito en tratamientos como el de preservación de la fertilidad. Por ello, a nuestros pacientes les hacemos un estudio médico detallado, para valorar qué tratamiento es más acorde y cuál es el que mejor se adapta a las circunstancias personales de la paciente.

Incluye 5 años de mantenimiento gratuito de los ovocitos vitrificados.

Analíticas incluidas: Si realizas tu preservación de la fertilidad ahora, las analíticas no tendrán coste para ti.
En IVF-Life, la estimulación ovárica se realiza mediante protocolos individualizados con el fin de obtener suficientes óvulos que puedan fecundarse con éxito y den lugar a un número adecuado de embriones viables.
La estimulación tiene una duración de entre 8 y 14 días y en ella se hacen ecografías de control y analíticas para comprobar que la paciente responde adecuadamente a la medicación prescrita. Esta medicación hace que los folículos crezcan gradualmente hasta alcanzar el tamaño adecuado para realiza la punción folicular.
Cuando los folículos alcanzan un tamaño adecuado, se programa la punción y aspiración folicular guiada por ecografía vaginal. Es un procedimiento que se realiza en el quirófano con sedación leve, por lo que la paciente no sentirá ninguna molestia. Unas horas después de la intervención, la paciente podrá realizar vida normal.
Tras obtener los ovocitos óptimos, estos se sumergen en nitrógeno líquido a una temperatura de -196 ºC. Este procedimiento sirve para detener su edad hasta que se fecunden y se transfieran a la paciente. La criopreservación mantiene los óvulos con la misma calidad que cuando se extrajeron.
La preservación de la fertilidad asegura la conservación de los óvulos óptimos para que, tras superar de la enfermedad, puedan concebir un bebé con sus propios ovocitos.
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El precio de la congelar de óvulos depende de varios factores. Si decides congelar tus óvulos en nuestra clínica, obtendrás 5 años de mantenimiento gratuito para que puedas tomar esta decisión con total confianza y flexibilidad. Además, realizando el tratamiento de preservación de la fertilidad ahora, las analíticas estarán incluidas en el precio total del tratamiento sin coste adicional para ti.
La vitrificación permite que los óvulos se conserven perfectamente durante largos periodos para que puedan ser utilizados en futuros ciclos de reproducción asistida.
En este contexto, es importante saber que, en caso de no querer utilizarlos, se pueden donar a otras parejas o para la investigación.
El proceso de congelación de óvulos no afecta en ningún sentido a la fertilidad. Es decir, obtener óvulos de tu cuerpo no reduce tu fertilidad. Pero sí es importante tener en cuenta que la calidad de los óvulos disminuye con la edad. Por tanto, la probabilidad de éxito en el futuro tratamiento dependerá de la calidad de los óvulos que congeles y del momento en que decidas llevar a cabo el tratamiento.
Los embarazos con óvulos congelados no presentan mayores riesgos que los que se llevan a cabo con óvulos frescos. Lo que sí puede suponer un factor de riesgo es la edad de la gestante: cuanto más mayor, mayores riesgos de sufrir abortos espontáneos o complicaciones durante el embarazo.
El proceso de vitrificación ha demostrado ser seguro tanto para los óvulos como para el futuro bebé y no existen diferencias con los bebés nacidos de óvulos frescos.
Lo ideal es congelar los óvulos antes de los 35 años, ya que tienen más calidad y, por tanto, mayores probabilidades de éxito. No obstante, el embarazo con esos óvulos se puede conseguir más adelante, aunque hay que tener en cuenta que la edad es un factor importante para conseguir el embarazo: cuanto más tiempo esperes, menos posibilidades.
Una vez que hayas decidido que es el momento, tendrás que ponerte en manos de un profesional de medicina reproductiva. El primer paso será estudiar el estado de tu útero. Una vez comprobado que todo está bien, se descongelan los óvulos y se fecundan in vitro en el laboratorio. Los embriones resultantes se cultivan durante unos días y se transfieren al útero cuando alcanzan el estadio de blastocisto.