Se considera aborto de repetición a la pérdida de tres o más gestaciones consecutivas antes de la semana 20 de gestación.
Los abortos de repetición son una de las principales causas por las que los pacientes acuden a la consulta de un especialista en fertilidad.
Aproximadamente el 20-25 % de las gestaciones terminan en aborto espontáneo.
Entendemos por aborto espontáneo aquel que pasa antes de la semana 20 de gestación. Cuando estos se suceden, entonces, aparece lo que conocemos como los abortos de repetición.
Por otro lado, algunos expertos sostienen que las pérdidas pueden no ser consecutivas. El hecho de haber tenido algún recién nacido vivo, antes o entre los abortos, no parece disminuir la probabilidad de volver a abortar. Al igual que no existe consenso en cuanto al número de abortos que justifica el inicio de un estudio.
En IVF-Life consideramos importante tratar de evitar que la paciente vuelva a pasar por una pérdida gestacional. Por ello, creemos necesario realizar los estudios pertinentes para identificar posibles causas y reducir el riesgo de que vuelva a producirse.
La mayoría de los abortos espontáneos suceden antes de las 12 semanas de gestación, es decir durante el primer trimestre. Se pueden clasificar según el momento en el que se producen.
Cuando una paciente ha abortado en dos ocasiones, la probabilidad de volver a abortar es de entre 24-30 %. Tras el tercer aborto el porcentaje asciende al 30-33 %.
Existen dos tipos de causas que da lugar a los abortos de repetición: las conocidas y las causas desconocidas. Las causas conocidas son:
Entre las posibles causas se encuentran las alteraciones genéticas del embrión, las alteraciones del cariotipo de los progenitores y las alteraciones cromosómicas relacionadas con una edad materna avanzada y/o con determinadas alteraciones en el semen.
Cada vez existen más estudios que relacionan una edad paterna superior a los 45 años con un aumento de la incidencia de abortos espontáneos.
Las alteraciones inmunológicas o de coagulación en la futura madre, como por ejemplo el síndrome antifosfolípido, son una de las principales causas de abortos de origen conocido.
Las infecciones durante el 1º trimestre, como la infección por citomegalovirus, la toxoplasmosis o la rubeola pueden ser un detonante para que se desencadene un aborto.
Otros motivos de abortos de repetición o recurrentes fácilmente identificables pueden ser las malformaciones uterinas, la incompetencia cervical o incluso la presencia de miomas en la cavidad uterina.
En cuanto a las causas desconocidas sabemos que un amplio porcentaje de casos de abortos de repetición no pondrá de manifiesto ninguna causa.
Existen otros factores que ponen en riesgo la evolución de un embarazo aumentado la tasa de abortos recurrentes y complicaciones durante el embarazo.
Ejemplos de ello son: la obesidad materna, las patologías asociadas como la hipertensión arterial o diabetes, y también el embarazo múltiple. Por eso, en IVF-Life tenemos la tecnología y la experiencia suficiente para transferir un único embrión sin que nuestras tasas de éxito se vean afectadas.
Las pacientes nos preguntan frecuentemente por causas como la calidad de vida y el estrés, y aunque los estudios no son concluyentes, parece que estos estilos de vida sí influyen directamente en la pérdida del embarazo.
Para poder evitar que se produzcan más abortos involuntarios debemos hacer diferentes estudios y valorar todos los factores. Estudiaremos los cariotipos en sangre de los progenitores previamente. En ocasiones se puede realizar el Test genético preimplantacional o DGP para ofrecer un test genético preimplantacional o DGP para ofrecer un diagnóstico genético y así descartar alteraciones estructurales.
Algunas de estas anomalías cromosómicas comprometen la viabilidad del embrión, dando lugar al fallo de implantación o el aborto, y otras darían lugar a enfermedad en el futuro bebé.
Así mismo podemos realizar el Test genético preimplantacional de aneuploidías PGT-A. Llevamos a cabo un estudio genético para la detección de aneuploidías asociadas a edad materna avanzada y/o semen patológico. Así podemos seleccionar a los embriones con mayores capacidades de llegar a implantar y dando lugar a un embarazo viable.
Son necesarias las serologías justo al inicio y previas al tratamiento para descartar patologías ya mencionadas en este artículo como son la rubeola, el citomegalovirus y la toxoplasmosis. Realizaremos un estudio mediante ecografía o histerosalpingografía. Esta prueba que evalúa la forma del útero y verifica si las trompas de Falopio son permeables. Esto nos ayudará a descartar malformaciones uterinas y/o miomas.
Es importante realizar un estudio de trombofilias, o desordenes de la coagulación de la sangre, ya que su tendencia es la de formar coágulos o trombos.
Los especialistas en reproducción asistida de IVF-Life recomiendan llevar un tipo de vida lo más saludable posible tanto física como psíquica durante las primeras semanas.
Es importante que se lleve a cabo tras la transferencia y una vez que se ha confirmado la implantación del embrión y el embarazo. Durante este periodo es conveniente además controlar los factores de riesgo.
Evitar el uso del tabaco y alcohol es fundamental, así como asegurar niveles adecuados de vitaminas como el ácido fólico y la vitamina D. En IVF-Life creemos que nuestra capacidad de dar una respuesta reproductiva a cada paciente nace gracias a la individualización de cada proceso. Por ello, no creemos en las fórmulas magistrales y sí apostamos por ofrecer a paciente un plan de tratamiento que se ajuste a sus necesidades.
Resuelve tus dudas
Ante dos o más pérdidas gestacionales, puede estar indicado realizar una evaluación médica para intentar identificar posibles causas. El estudio se adapta a cada caso y puede incluir factores genéticos, anatómicos, hormonales, inmunológicos o relacionados con la salud reproductiva de ambos miembros de la pareja.
Sí, puede influir en la evolución del embarazo. Con la edad aumenta la probabilidad de alteraciones cromosómicas en los óvulos y, en consecuencia, de que el embrión presente alteraciones cromosómicas que puedan provocar una pérdida gestacional.
Sin embargo, existen otras posibles causas de aborto y no siempre es posible identificar un motivo concreto.
Algunos problemas relacionados con la calidad espermática, como un aumento de la fragmentación del ADN de los espermatozoides, pueden asociarse con un mayor riesgo de pérdida gestacional.
Por este motivo, en determinados casos de abortos de repetición puede ser recomendable valorar también la calidad del semen y otros factores relacionados con la salud reproductiva masculina.
Sí. Haber sufrido varios abortos no significa que no sea posible conseguir un embarazo evolutivo. En muchos casos, el estudio permite identificar factores que pueden abordarse o establecer una estrategia reproductiva adaptada a las circunstancias de cada paciente.
Incluso cuando no se encuentra una causa concreta, las posibilidades de conseguir un embarazo evolutivo pueden seguir siendo buenas y deben valorarse de forma individual.