Por Dra. Victoria Verdú (Ginecóloga colegiada N.º 282847366).
La fertilidad puede verse afectada por diversos motivos. No es fácil ser optimistas cuando se quiere ser madre y el ansiado embarazo no llega.
La esperanza por conseguirlo, ir al médico, intentarlo y cumplirlo se mezcla con deseos fuertes y destructivos. En ese momento te preguntas: ¿Por qué no me quedo embarazada? Cuando el embarazo no se consigue de forma natural, es algo que involucra a dos personas.
Cuando una pareja intenta concebir, pero no logra el embarazo, la mujer a menudo se pregunta por qué no puede lograrlo asumiendo todas las responsabilidades por su cuenta, cuando en realidad no es así.
La pregunta que deberían hacerse muchas parejas frente a esta realidad es: ¿Cuánto tiempo debe pasar para empezar a preocuparnos y qué debemos hacer? En este artículo, hablaremos sobre las posibles causas de infertilidad y qué hacer si el embarazo no llega.

Algo muy importante a la hora de iniciar la búsqueda del embarazo es saber reconocer los días fértiles. Algunas mujeres desconocen su propio ciclo o no saben en qué días están ovulando. Por lo tanto, es primordial conocer el período de ovulación.
La ovulación ocurre aproximadamente de 13 a 15 días antes del inicio de cada período. Al igual que tu período menstrual, el momento de la ovulación puede variar de un ciclo a otro y, a veces, es posible que no ovules.
Aunque el proceso de ovulación dura dos o tres días, si tienes relaciones sexuales antes puede que quedes embarazada. El esperma sobrevive en una mujer de 48 a 72 horas, lo que significa que, si han tenido relaciones sexuales dos o tres días antes de la ovulación, el esperma puede estar esperando al óvulo para fecundarlo.
Otra duda que tenemos cuando no se consigue quedar embarazada es cuándo empezar a buscar ayuda. Queremos saber si debemos pedir una consulta lo antes posible, o tal vez sea mejor esperar en lugar de apresurarnos.
En este caso, la respuesta es muy clara, depende de la edad de la mujer. Los especialistas de IVF-Life aconsejamos acudir a una consulta de fertilidad al año de practicar relaciones sin protección durante tu etapa fértil, si tienes entre 30 y 35 años, y a los 6 meses si tienes más de 35 años.
Existen muchos otros factores aparte de la edad que impiden la consecución del embarazo. Las causas más comunes de por qué no puedes quedar embarazada son las siguientes:
La edad es el factor que más influye en la fertilidad. El problema que conlleva es que a partir de los 35 años la mujer tiene más dificultades para ser madre de forma natural debido a la bajada tanto de la reserva ovárica como de la calidad de los óvulos, lo que también puede manifestarse en un incremento de anomalías cromosómicas en los ovocitos.
Un indicador clave para conocer la reserva ovárica es través de un estudio de fertilidad que mida los niveles de AMH (hormona antimülleriana).
El endometrio es un factor clave cuando el embarazo no llega, por eso es muy importante realizar un diagnóstico personalizado que permita determinar el estado de receptividad del endometrio durante la ventana de implantación.
La endometriosis una de las principales causas que podrían resolver la pregunta de ¿por qué no me quedo embarazada?, y ocurre cuando el tejido endometrial crece fuera del útero, impidiendo que el embarazo pueda desarrollarse con normalidad.
Algunas pacientes se preguntan, si ya tengo un hijo, ¿por qué no puedo quedarme embarazada? La mala calidad de los óvulos es una causa que en muchos casos está relacionada con la edad y aparece después de los 35 años, pero también se puede dar en mujeres jóvenes con alguna anomalía o medicación que esté afectando a los óvulos.
Las pacientes con mala calidad ovocitaria tienen una tasa más elevada de anomalías genéticas estructurales. Con el diagnóstico genético preimplantacional (DGP) se puede asegurar de trasferir el mejor embrión y aumentar las tasas de éxito de embarazo.
Los trastornos de ovulación se refieren a casos en que los óvulos no maduran o los ovarios no liberan el óvulo maduro.
El factor tubárico alude a cualquier alteración en las trompas de Falopio que impida su permeabilidad y libertad de movimiento. La causa de la obstrucción de las trompas de Falopio se debe a las inflamaciones pélvicas o infecciones de transmisión sexual, entre otras.
El síndrome del ovario poliquístico es una afección en la cual una mujer tiene un nivel muy elevado de hormonas (andrógenos), y esto dificulta a los ovarios la liberación de óvulos maduros. Esta patología se puede diagnosticar con una simple ecografía en una revisión anual rutinaria.
Las causas de infertilidad más frecuentes en los hombres son:
Existe la posibilidad de que, después de someterte a diferentes análisis de fertilidad, los resultados fueran normales, por lo que el especialista no podrá determinar la causa médica para responder a ¿por qué no me quedo embarazada?.
Esto puede deberse a diferentes hábitos que pueden influir en la fertilidad, como tener sobrepeso, consumir demasiada cafeína, fumar o estar bajo un período de estrés constante.
Como ya hemos comentado una pareja joven que lleva intentando conseguir un embarazo y no lo logra después de un año, debe acudir a un especialista para poder determinar cuales son las causas de ¿por qué no me quedo embarazada?. En este caso, también este tiempo se reduce a medida que la mujer va cumpliendo años o, cuando el varón sea mayor de 40 años.

En la consulta de fertilidad se realizan determinadas pruebas para descubrir las causas de la infertilidad en la mujer y el hombre. Las pruebas más cotidianas que se llevan a cabo son:
Es importante que, si la pareja está formada por un hombre y una mujer, se haga un estudio completo de ambas partes, ya que las causas de infertilidad se distribuyen por igual entre un 40% en hombres y un 40% en mujeres, siendo el 20% restante causas de infertilidad de origen desconocido.
Entre las pruebas de infertilidad más habituales realizadas al hombre se encuentran:
Una vez realizadas las pruebas de fertilidad correspondientes, el especialista recomendará un tratamiento de fecundación in vitro (el óvulo es fecundado en el laboratorio por el semen de la pareja o el donante) o de inseminación arificial (depositando una cantidad de espermatozoides, previamente capacitados en el laboratorio, dentro del útero materno) dependiendo de cada caso.