Por Dra. Latifa Aboulmajd (Ginecóloga colegiada 03-0311750).
La histerosalpingografía (HSG) o histerograma es una de las principales pruebas para diagnosticar las causas de infertilidad femenina.
Es un examen que muestra la forma del útero y si las trompas de Falopio están permeables en la paciente. Está prueba pretende descubrir anomalías que puedan explicar por qué la paciente no consigue el el embarazo de forma natural.
La histerosalpingografía da a conocer el estado de la cavidad uterina y las trompas de Falopio. Con rayos X podemos detectar problemas en el útero que impidan la implantación del embrión.
Algunos de estos problemas incluyen septos, útero unicorne o bicorne, pólipos y miomas uterinos. Estos problemas también pueden causar abortos. Además, nos permite saber si el útero contiene adherencias o cicatrices que puedan interferir a la hora de que el embrión consiga anidar.

La histerosalpingografía muestra si las trompas de Falopio están abiertas, lo que permite el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide. Si alguna de las vías reproductivas está bloqueada, la fecundación no sucederá entre gametos. La información más importante que nos ofrece esta prueba son indicaciones sobre cuál será el tratamiento con más posibilidades de éxito.
En el caso de que las trompas estén obstruidas sería necesario recurrir a la fecundación in vitro. En la inseminación artificial, las trompas deben estar abiertas para que el óvulo y el espermatozoide se encuentren y se fecunden. Después, viajarán al útero para implantarse y comenzar el embarazo.
Es posible hacer una inseminación artificial con una trompa obstruida, aunque no se recomienda. Se debe a las bajas probabilidades de éxito de este tratamiento de fertilidad. En IVF-Life, el especialista en fertilidad evaluará las opciones de los pacientes para elegir el mejor camino hacia el embarazo.
Esta prueba diagnóstica permite al radiólogo tomar una radiografía del útero y las trompas de Falopio. Esto le permitirá ver cómo el líquido de contraste se mueve a través de ellas, mostrando su forma y estado actual. El radiólogo utilizará contraste yodado para tomar imágenes. Esto le permite ver cómo el líquido se mueve a través del cuello uterino, el útero y las trompas de Falopio.
Con la ayuda de una cánula, se introduce el agente de contraste a través del cuello uterino. Este líquido aparecerá blanco en la radiografía. Si las trompas están permeables, se debe observar la liberación del líquido hacia el abdomen. Si no lo están, indica una obstrucción. También podemos ver si las trompas están engrosadas o dilatadas debido a la acumulación de líquido, como en el caso del hidrosálpinx. Esto ocurre cuando la paciente ha tenido una infección tubárica o una cirugía abdominal.
Aunque puede ser una prueba molesta, se pueden tomar medicamentos para reducir las molestias y facilitar la recuperación. Hay una versión mejorada de la histerosalpingografía llamada histerosalpingosonografía (HSSG). Es menos molesta, no usa rayos X y da los mismos resultados que la HSG.
La histerosalpingosonografía valora la cavidad uterina y las trompas mediante ecografía transvaginal siguiendo el recorrido del contraste.
La histerosalpingografía es un proceso sencillo y rápido. Tiene una duración de 25-30 minutos, aunque se puede alargar. Se realiza en una sala de radiología. La mujer se acuesta en una camilla debajo de la máquina de rayos X y coloca las piernas en los estribos. No necesita anestesia, aunque sí requiere seguir una serie de indicaciones para su correcta preparación:
En nuestras clínicas de fertilidad llevamos a cabo estudios personalizados para entender todos los factores que afectan la fertilidad. Estudiamos a fondo cada caso, valorando desde la calidad que tendrá el embrión para transferir hasta el estado del endometrio. Nos enfocamos en la genética y la inmunología. Estas son dos áreas clave para entender los motivos detrás de los fallos de implantación y abortos recurrentes. Son factores que nos ayudan a mejorar el tratamiento para tener más éxito y lograr crear vida en menos intentos.