Por Dr. Alejandro Olloqui Escalona (Ginecólogo colegiado - 282867126).
El virus del papiloma humano, conocido asimismo comúnmente como VPH por sus propias siglas, es una infección de transmisión sexual de diagnóstico frecuente a nivel mundial.
Es su prevalencia -y el sorprendente tabú que lo rodea- lo que nos impulsa hoy a los profesionales de IVF-Life a hablar de su definición, detección, prevención y, por supuesto, de su relación con la fertilidad y los tratamientos de reproducción asistida.
El virus del papiloma humano (VPH) es una infección principalmente trasmitida por vía sexual. Según las estimaciones de los expertos, estará en contacto con más del 80% de la población sexualmente activa al menos una vez a lo largo de su vida.
Actualmente se sabe de la existencia de entre 150 y 200 cepas de VPH, siendo unas 40 las que se contagian por vía sexual, pudiendo provocar cuadros clínicos cutáneos (verrugas en piel y genitales) y mucosos (también en genitales o a nivel orofaríngeo).
Estas se clasifican en bajo y alto grado, según su nivel de riesgo oncogénico, es decir, de su capacidad de desencadenar en un cáncer. Si bien esta posibilidad no ha de asustar, pues son pocos los VPH que dan lugar a la mencionada enfermedad, sí es necesario ser conscientes como sociedad de las opciones con las que contamos en la medida de lo posible para prevenir tanto este desenlace, como el contagio inicial.
Una de las facetas que caracteriza al VPH es que no siempre da síntomas. Algunas de las cepas mencionadas anteriormente suelen manifestarse a través de, por ejemplo, verrugas genitales, que están asociadas a cepas de bajo grado, siendo las más conocidas la 6 y la 11.
Por otro lado, las cepas de alto riesgo se vinculan a la aparición de lesiones intraepiteliales precancerosas -en sus primeros estadios- o cancerosas en los más avanzados, ya que la mayoría de los casos de cáncer de cuello de útero están relacionados con estas.
Dado que estas anomalías no resultan visibles, la única forma de detectarlas es a través de una citología, siendo posible adicionalmente tipificar el VPH que se esconde detrás de ellas analizando asimismo las células del cérvix de la mujer.
La prueba de Papanicolau o citología es sin duda una de las herramientas más potentes con la que cuentan las mujeres para la detección y control del virus del papiloma humano. En el caso de los varones el diagnóstico tiende a tornarse un poco más complicado debido a falta de consenso respecto a la forma más eficaz y fiable de hacerlo. Normalmente los hombres se vuelven conscientes de su afección al observar en su cuerpo verrugas u otras lesiones, siendo en todos los casos un vector de transmisión significativo.

Si algo es importante que entendamos es que el VPH no tiene una cura como tal, aunque la buena noticia es que suele desaparecer espontáneamente en unos dos años. Cuando la infección aparece o persiste son los controles ginecológicos asiduos los que permitirán a la paciente y a su especialista hacerle frente a la afección.
La frecuencia de los mismos difiere mucho según el país y, por ejemplo, en España, según también la comunidad autónoma. En las mencionadas consultas se lleva siempre a cabo la pertinente citología, la cual puede ir acompañada de una colposcopia.
Esta prueba posibilita que el ginecólogo o ginecóloga detecte con un colposcopio -microscopio que aporta un aumento y luz considerables - aquellas zonas del cuello del útero de apariencia sospechosa, ya que estas cambian de color tras aplicar una solución de ácido acético.
La colposcopia es mínimamente invasiva y no resulta dolorosa, aunque a veces ligeramente molesta, puesto que tiene una duración de unos 10 minutos. Si se observan zonas potencialmente anómalas, el especialista puede proceder a realizar una biopsia de la misma, que será analizada en un laboratorio con el fin de descartar lesiones malignas.
Lo que sí puede tratarse, por ejemplo, son algunas verrugas, mediante su extirpación o pautando medicamentos de uso tópico. De un tiempo a esta parte, es también común toparse con profesionales que recomiendan la toma de ciertos suplementos alimenticios que pueden ayudar al correcto funcionamiento del sistema inmunitario, imprescindible para luchar contra el virus del papiloma humano.
Debido a su prevalencia entre la población joven, son numerosas las investigaciones pertenecientes a la literatura científica que han estudiado las implicaciones del virus del papiloma humano en la fertilidad de las personas.
En el caso de las mujeres, los datos son contradictorios. Si bien, por un lado, parece que el VPH no afecta a la capacidad fértil de las mujeres, algunos estudios sí relacionan dicho virus y el tratamiento de sus lesiones con un riesgo incrementado de sufrir infertilidad y/o experimentar complicaciones durante el embarazo y el parto, debido, en parte, a la concomitancia del VPH con otras ITS y la consecuente debilitación del sistema inmunitario.
Las pacientes que hayan sido diagnosticadas de virus del papiloma humano y pidan consejo reproductivo pueden sin problema someterse a un tratamiento de fertilidad. No obstante, hay que tener en cuenta que, si existe una lesión, se recomendará posponerlo hasta que esta desaparezca.
Cuando esta premisa se ha estudiado en hombres, las conclusiones han sido más claras, demostrándose la posibilidad de que una infección por VPH acabe por influir en la calidad de los espermatozoides, en su composición genética e incluso provocar azoospermia. Todos estos supuestos son casos que un equipo experimentado, como el de IVF-Life, es capaz de abordar y solventar.
La mejor forma de evitar contagiarse del virus del papiloma humano sería utilizar en las relaciones sexuales métodos anticonceptivos de barrera (como el preservativo). La coyuntura reside en que a veces estos no cubren partes en las que pueden existir lesiones y, por lo tanto, el contagio se produce igual.
Esta situación pone de manifiesto la importancia de la vacunación frente al virus, que actualmente en España se presenta mediante diferentes nombres.

Actualmente en España la vacunación mencionada está cubierta por el sistema público de salud para las preadolescentes y adolescentes que no hayan mantenido relaciones sexuales. Hay especialistas que recomiendan también su administración en hombres, aunque no esté incluida en su calendario de vacunación.
Dada la asiduidad del virus del papiloma humano en la sociedad, en IVF-Life contamos con protocolos que se adaptan a cada paciente que acude a nosotros tras recibir dicho diagnóstico. A nuestro lado ni el VPH ni ninguna otra condición va a alejarte de tu objetivo de ser madre.