Por Dr. Oliver Pack (Médico colegiado - 030308944).
Uno de los métodos anticonceptivos más utilizado por los hombres, a parte del preservativo, es la vasectomía, un procedimiento quirúrgico que tiene como objetivo cortar o bloquear los conductos deferentes, que son unos tubos encargados de transportar los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra. Este método es efectivo casi al 100% para prevenir el embarazo, aunque muchas veces no se puede revertir.
La vasectomía es la técnica más utilizada por las parejas como método anticonceptivo definitivo: suponen el 60% frente al 40% de las ligaduras de trompas. Si la cirugía de reversión de la vasectomía no funciona se pueden recuperar los espermatozoides directamente de los testículos para fecundar un óvulo.
La criopreservación de semen antes de la vasectomía permite utilizar los espermatozoides para una futura fecundación in vitro o inseminación artificial.
La vasectomía se puede revertir en algunas ocasiones con una intervención conocida como vasovasostomía, pero no siempre es efectiva. En estos casos, podemos recurrir a procedimientos de reproducción asistida para la recuperación de espermatozoides directamente de los testículos con los que poder conseguir un embarazo.
La vasovasostomía es un procedimiento quirúrgico que reconecta los conductos deferentes que fueron cortados durante la vasectomía. Dependiendo del tipo de intervención y del tiempo que haga desde que se llevó a cabo la vasectomía, la efectividad del procedimiento será mayor o menor. En caso de que no funcione y el hombre quiera recuperar su fertilidad, existen diferentes métodos para conseguir el embarazo.
Algunos hombres, antes de la vasectomía, congelan una muestra de su semen que se puede utilizar en futuros tratamientos de reproducción asistida, como la fecundación in vitro (FIV) o la inseminación artificial (IA). Si no se ha optado por esta criopreservación previa, se puede realizar una aspiración o una biopsia testicular para recuperar directamente los espermatozoides desde el testículo.
Es una opción muy utilizada por hombres que buscan descendencia y no lo consiguen por una vasectomía anterior o porque tienen problemas de cantidad o calidad espermática. Es un procedimiento sencillo que suele ofrecer grandes resultados. Estos espermatozoides se utilizan para fecundar los óvulos e implantar uno de los embriones obtenidos en el útero de la mujer.

La criopreservación de semen antes de una vasectomía permite conservar espermatozoides para futuros tratamientos de reproducción asistida. Gracias a técnicas como la fecundación in vitro (FIV) o la inseminación artificial, muchos hombres pueden lograr un embarazo incluso después de haberse realizado una vasectomía.
La equivalencia a la vasectomía en la mujer es la ligadura de trompas o ligadura tubárica, un método anticonceptivo que bloquea las trompas de Falopio para evitar que los óvulos se encuentren con los espermatozoides, impidiendo así el proceso de fertilización.
En el año 2011, de cada diez cirugías anticonceptivas, 8 correspondían a ligaduras de trompas en España. En 2023, la tendencia se ha revertido por completo y las vasectomías son ya el 60% de estos tratamientos.
Los hombres han adquirido más conciencia sobre la salud reproductiva y se han implicado en el proceso de planificación familiar. Este cambio refleja una mayor igualdad en la responsabilidad de la anticoncepción y un avance en la educación sobre opciones de salud reproductiva disponibles para ambos géneros.
En este sentido, la vasectomía es una técnica menos invasiva que la ligadura de trompas, por lo que la recuperación es generalmente más rápida y con menos complicaciones, lo que la convierte en una opción más interesante para las parejas que buscan métodos anticonceptivos permanentes.
No, la vasectomía no altera la producción hormonal masculina ni los niveles de testosterona.
Sí. Mediante técnicas de aspiración o biopsia testicular se pueden recuperar espermatozoides para tratamientos de reproducción asistida.
Sí. Los espermatozoides recuperados pueden utilizarse en tratamientos de fecundación in vitro.
La posibilidad de éxito depende del tiempo transcurrido desde la intervención y de las características de cada paciente.
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Guía clínica de la Asociación Americana de Urología sobre la vasectomía, incluyendo recomendaciones para la evaluación, asesoramiento y manejo del paciente.:
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Guía de la Asociación Europea de Urología sobre la vasectomía, con recomendaciones basadas en evidencia para su práctica clínica:
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Revisión sobre las complicaciones de la vasectomía y los aspectos relacionados con su seguridad, incluyendo posibles efectos adversos y manejo clínico:
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Revisión sistemática que analiza los efectos de la vasectomía sobre la función sexual masculina y femenina:
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