Por Dr. Oliver Pack (Médico colegiado - 030308944).
Cada vez más parejas llegan a las clínicas de fertilidad para intentar averiguar por qué no consiguen un embarazo de forma natural. Los factores masculinos que pueden provocar esta infertilidad en la pareja pueden ser muchos, aunque no todos son igual de conocidos. Entre ellos, la hipospermia, una alteración que está relacionada con el volumen del semen.
Hablamos de hipospermia cuando el volumen del semen eyaculado en una muestra disminuye y se sitúa por debajo de 1,5 mililitros tras un periodo de abstinencia sexual de entre dos y siete días, según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esta condición no debe confundirse con la oligozoospermia (bajo número de espermatozoides) ni con la astenozoospermia (baja movilidad). La hipospermia se centra exclusivamente en el volumen de la eyaculación.
Existen muchos factores que pueden provocar hipospermia en los hombres. En algunos casos, esta condición está vinculada a una producción insuficiente de líquido seminal en las glándulas accesorias (próstata, vesículas seminales). En otros, la causa se encuentra en una obstrucción parcial de los conductos eyaculadores.
Pero también pueden influir otros factores como desajustes hormonales, alteraciones neurológicas que pueden afectar a la eyaculación o, incluso, hábitos de vida como la deshidratación, el consumo excesivo de alcohol o un estrés prolongado.

La prueba que se utiliza para diagnosticar la hipospermia es el seminograma o análisis seminal, una prueba sencilla y rutinaria que no solo mide el volumen, sino también la concentración, movilidad y la morfología de los espermatozoides.
En algunos casos, los médicos especialistas pueden solicitar estudios complementarios como ecografías o análisis hormonales para identificar si existe un problema anatómico, obstructivo u hormonal detrás de la hipospermia.
Que el volumen del semen se haya reducido no significa necesariamente que el hombre sea infértil, aunque esta condición sí que puede dificultar el transporte adecuado de los espermatozoides hasta el aparato reproductor femenino.
Si esta reducción del volumen se combina con otros factores, como una baja concentración espermática, las probabilidades de lograr un embarazo natural pueden reducirse todavía más. Por eso, es importante considerar la hipospermia como un signo de alerta para llevar a cabo un estudio completo de fertilidad.
Para poder tratar la hipospermia hay que dirigirse directamente a su causa. Si está relacionada con un trastorno hormonal, se puede llevar a cabo una terapia hormonal para revertir sus efectos. En casos donde está producida por alguna obstrucción será necesario llevar a cabo una cirugía que ponga solución.
En otras ocasiones, el problema se debe a hábitos de vida poco saludables. En estos casos, muchas veces es suficiente con modificar estos hábitos para mejorar los resultados en plazo de semanas o meses.

La hipospermia, como hemos comentado, se puede tratar de diferentes formas con el objetivo de reducir su impacto en la fertilidad masculina, aunque no siempre será efectivo este tratamiento. En estos casos, la medicina reproductiva ofrece diferentes alternativas que dependerán siempre de la gravedad de cada caso.
En casos leves, la inseminación artificial puede ser suficiente si la calidad espermática es buena. Pero cuando el problema es más acusado o se asocia a otras alteraciones, la fecundación in vitro (FIV) ofrece mayores garantías, ya que permite seleccionar los espermatozoides y facilitar la fecundación del óvulo en el laboratorio.
No obstante, la decisión final dependerá siempre del criterio médico. En IVF-Life estudiamos cada caso de forma personalizada para poder elegir el mejor tratamiento.
Cuando existe alguna sospecha de hipospermia o de cualquier otra alteración seminal, lo fundamental es consultar con un especialista en fertilidad cuanto antes. Y es que la detección temprana permite, por un lado, buscar el tratamiento más adecuado a cada caso o elegir la técnica de reproducción asistida más efectiva en caso de ser necesario.
En definitiva, la hipospermia es un factor que puede influir en la fertilidad masculina, pero no es un diagnóstico definitivo de infertilidad. Gracias a la combinación de un diagnóstico preciso y los avances en reproducción asistida, cada vez más hombres con este problema consiguen cumplir su deseo de ser padres.