Por Dr. Manuel Izquierdo (Ginecólogo colegiado - 280308601).
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) ha cambiado de nombre. A partir de ahora, la comunidad científica internacional ha decidido que debe tener una nueva denominación: síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP), conocido en inglés como Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome (PMOS).
El objetivo no es solo sustituir unas siglas por otras, sino que la nueva denominación quiere corregir la idea de que el SOP es una alteración centrada fundamentalmente en los ovarios y relacionada con la presencia de “quistes”.
En realidad, el SOMP es una condición mucho más compleja, en la que pueden intervenir factores hormonales, ovulatorios y metabólicos, y sus repercusiones pueden ir más allá de la fertilidad. El cambio de nombre, por tanto, es el resultado de un amplio proceso de consenso internacional publicado en 2026 en la revista científica The Lancet, en el que participaron profesionales sanitarios, investigadores, pacientes y 56 organizaciones académicas, clínicas y de pacientes de diferentes partes del mundo.
La principal razón es que el término “síndrome de ovario poliquístico” no describe con suficiente precisión todo lo que tiene que ver con esta condición. Una de las mayores fuentes de confusión está precisamente en la palabra “poliquístico”. El nombre puede hacer pensar que las pacientes tienen numerosos quistes en los ovarios, cuando lo que se observa habitualmente mediante ecografía es un elevado número de pequeños folículos ováricos.
Además, no todos los casos diagnosticados con el síndrome presentan una determinada morfología ovárica, sino que algunas pacientes presentan alteraciones de la ovulación e hiperandrogenismo sin mostrar esa imagen característica en la ecografía.
El antiguo nombre, por tanto, ponía el foco en una característica que no está presente en todas las pacientes y dejaba en segundo plano otros componentes fundamentales de la enfermedad. Esta es una de las razones por las que los expertos consideran que el término SOP podía contribuir a una visión incompleta del síndrome e incluso a retrasos en su identificación y tratamiento.

Las nuevas siglas corresponden a Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino. Cada uno de estos términos pretende reflejar mejor la naturaleza de la condición:
El objetivo es, por tanto, pasar de una denominación centrada prácticamente en el aspecto del ovario a otra que represente mejor la dimensión endocrina, metabólica y reproductiva de esta condición.
Sin embargo, es importante remarcar que esto no significa que todas las mujeres con SOMP presenten exactamente las mismas alteraciones, ya que una de las características de este síndrome es precisamente su heterogeneidad y los síntomas, su intensidad y las posibles repercusiones pueden ser muy diferentes de una paciente a otra.
Sí. El antiguo SOP y el nuevo SOMP hacen referencia a la misma condición. Una mujer diagnosticada previamente de síndrome de ovario poliquístico no tiene que recibir un nuevo diagnóstico por el hecho de que haya cambiado su denominación. Tampoco significa que se haya descubierto una nueva enfermedad ni que todos los conocimientos existentes sobre el SOP hayan quedado obsoletos. Solo cambia la forma de nombrar y entender el síndrome.
Por este motivo, durante un periodo de transición será habitual encontrar ambas denominaciones en consultas médicas, publicaciones científicas, páginas web o documentación sanitaria. La estrategia internacional de implantación prevé precisamente una transición progresiva de la antigua terminología hacia la nueva.
Este cambio de nombre no modifica por sí mismo los criterios diagnósticos actualmente utilizados. Así lo han subrayado las publicaciones médicas posteriores al consenso.
En mujeres adultas, las recomendaciones internacionales consideran el diagnóstico cuando están presentes al menos dos de las tres características principales, que son el hiperandrogenismo, alteraciones de la ovulación y morfología ovárica característica.
La fertilidad continúa siendo una de las áreas que más puede verse afectada por el SOMP, pero no es la única. Una de sus posibles manifestaciones es la alteración de la ovulación. Algunas mujeres presentan ciclos menstruales muy irregulares o periodos prolongados sin ovular, lo que puede dificultar la búsqueda de un embarazo.
Sin embargo, tener SOMP no significa ser estéril ni que sea imposible conseguir un embarazo de forma natural. Su repercusión sobre la fertilidad es muy diferente en cada paciente y depende de factores como la frecuencia de la ovulación, la edad, la reserva ovárica y la posible existencia de otros factores reproductivos femeninos o masculinos.
Cuando existe dificultad para conseguir el embarazo, el estudio de fertilidad permite conocer la situación concreta y determinar qué estrategia puede ser más adecuada. El nuevo nombre también ayuda a recordar algo que el manejo de una paciente con SOMP no debería limitarse exclusivamente a conseguir que ovule o a lograr un embarazo. Su salud endocrina y metabólica también debe ser valorada dentro de un abordaje integral.
Este es probablemente el principal mensaje que quiere transmitir el cambio de denominación. Y es que el SOMP puede asociarse a manifestaciones como irregularidades menstruales, exceso de andrógenos, acné, hirsutismo o dificultades relacionadas con la ovulación, pero también puede relacionarse con alteraciones de la sensibilidad a la insulina y otros factores de riesgo metabólico.
Además, la expresión del síndrome es muy variable. No todas las pacientes tienen sobrepeso, no todas presentan resistencia a la insulina, no todas tienen problemas de fertilidad y no todas muestran una morfología ovárica característica.
Por esta razón, el abordaje médico tiene que adaptarse a las necesidades y características de cada mujer. La nueva denominación pretende favorecer precisamente esa visión global y evitar que la atención sanitaria se centre únicamente en los ovarios o en el momento en el que la paciente desea quedarse embarazada.

El cambio no se ha producido de un día para otro. El proceso internacional que ha llevado de SOP a SOMP se desarrolló durante años y combinó encuestas, métodos de consenso, talleres y participación de profesionales sanitarios y personas que conviven con esta condición.
El trabajo finalmente publicado en The Lancet recopiló 14.360 respuestas de pacientes y profesionales sanitarios de distintas regiones del mundo y contó con la participación de 56 organizaciones académicas, clínicas y de pacientes. Entre las entidades que han respaldado y comenzado a difundir la nueva denominación se encuentran organizaciones médicas de referencia como la Endocrine Society y la American Society for Reproductive Medicine (ASRM).
La conclusión fue Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome (PMOS), traducido al español como síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP).
Si ya habías sido diagnosticada de síndrome de ovario poliquístico, el cambio de nombre no obliga a repetir pruebas ni a realizar un nuevo diagnóstico. Tu SOP pasa a denominarse SOMP, pero tu situación clínica no cambia de ninguna manera.
Lo importante es que el seguimiento se adapte a tus características y a tus objetivos en cada momento: regularidad menstrual, síntomas relacionados con el exceso de andrógenos, salud metabólica, anticoncepción, planificación de un embarazo o tratamiento de posibles problemas de fertilidad, entre otros aspectos.
Por tanto, si tienes un diagnóstico previo de SOP, puedes seguir encontrando información médica utilizando ambas denominaciones durante los próximos años.
Teede HJ, Bahri Khomami M, Morman R, Laven JSE, Joham AE, Costello MF.
Polyendocrine metabolic ovarian syndrome, the new name for polycystic ovary syndrome: a multistep global consensus process.
The Lancet.
2026;
2329-2339
Consenso internacional sobre el cambio de denominación de SOP a SOMP:
https://doi.org/10.1016/S0140-6736(26)00717-8
Teede HJ, Tay CT, Laven J, Dokras A, Moran LJ, Piltonen TT.
Recommendations from the 2023 International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome.
Fertility and Sterility.
2023;
767-793
Recomendaciones internacionales para la evaluación y manejo del SOP:
https://doi.org/10.1016/j.fertnstert.2023.07.025
Monash University.
International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome 2023.
Monash University.
2023;
Guía internacional basada en la evidencia sobre el manejo del SOP:
https://bridges.monash.edu/articles/online_resource/International_Evidence-based_Guideline_for_the_Assessment_and_Management_of_Polycystic_Ovary_Syndrome_2023/24003834/1
Endocrine Society.
Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome: New name to improve diagnosis and care of condition affecting 170 million women worldwide.
Endocrine Society.
2026;
Información sobre el cambio de denominación de SOP a SOMP:
https://www.endocrine.org/news-and-advocacy/news-room/2026/pcos-name-change