Hablamos de ovarios poliquísticos cuando los ovarios presentan un número elevado de folículos en estado de reposo, visibles mediante ecografía. Se trata de una condición relativamente frecuente que no implica necesariamente la presencia de quistes, aunque el nombre pueda llevar a confusión.
Los ovarios poliquísticos constituyen una alteración en la cantidad habitual de folículos en el ovario. A menudo, esta alteración puede pasar desapercibida, ya que es asintomática.
En algunas mujeres puede provocar reglas irregulares y ovulaciones dolorosas. Estas suelen solucionarse con un tratamiento hormonal que ayude a reestablecer el funcionamiento adecuado del sistema reproductivo femenino.
Uno de los síntomas del síndrome de los ovarios poliquísticos es la presencia de ovarios poliquísticos. El SOP se manifiesta también a través de otros síntomas provocados por el desajuste hormonal. De hecho, el criterio de diagnóstico de SOP es la presencia de al menos dos de estos síntomas. Al no haber un patrón definitivo en la manifestación de esta patología, resulta difícil diagnosticarlo en muchas ocasiones.
El hiperandrogenismo es una condición médica caracterizada por el aumento del nivel de hormonas masculinas que provoca acné, exceso de vello corporal, etc.
El síndrome de los ovarios poliquísticos supone una producción excesiva de estas hormonas. Esto genera quistes en los ovarios además de otros síntomas.
La anovulación es una condición en la que el óvulo no se desprende del ovario durante el ciclo menstrual.
Cambios o irregularidades en el patrón habitual de la menstruación.
Los ovarios poliquísticos son una patología ginecológica muy común entre las mujeres. Normalmente, es una condición que no tiene por qué suponer la presencia de otra alteración en su salud.
Sin embargo, el síndrome de los ovarios poliquísticos constituye un problema en el sistema endocrino de la mujer. Aunque las causas siguen estando por determinar, cada vez hay más evidencias de las implicaciones genéticas en su origen.
Asimismo, el estilo de vida de la mujer y sus hábitos tienen un impacto directo en el desarrollo de este síndrome. Al tener orígenes distintos, las consecuencias de estas dos afecciones varían.
El ovario poliquístico no afecta directamente a la fertilidad. No obstante, puede suponer alguna dificultad en el proceso de ovulación, que normalmente tiene fácil solución. En algunos casos, mucho menos frecuentes, sí pueden provocar la producción de óvulos de mala calidad.
En el caso del síndrome de los ovarios poliquísticos, la situación es distinta. Dadas las alteraciones hormonales características de este síndrome, la fertilidad de la mujer se ve directamente afectada. La producción excesiva de hormonas masculinas impide el correcto desarrollo folicular. A consecuencia de ello, la liberación del óvulo queda atrofiado en el ovario.
El tratamiento para el SOP puede variar dependiendo de los síntomas de cada mujer afectada. Aunque no hay una cura única, existen factores que pueden ayudar a controlar y llevar mejor sus síntomas.
Entre los cambios positivos que se pueden llevar a cabo están los que se realizan en el estilo de vida:
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Tener SOP y tener ovarios poliquísticos no es lo mismo. Se trata de situaciones diferentes que comparten un mismo síntoma: los ovarios poliquísticos.
Los orígenes de estas patologías son distintos. Además, afectan al cuerpo de manera distinta, por lo que los síntomas y consecuencias de ambas enfermedades son diferentes.