Por Dr. Pedro Royo Manero (Ginecólogo colegiado - 312203918).
Se conoce como anovulación a la ausencia de ovulación en las mujeres, una circunstancia que podría dificultar la concepción por la falta del gameto femenino.
Durante la ovulación, el ovario libera un óvulo maduro para ser fertilizado. Sin ovulación, no es posible el embarazo de forma natural y pueden ocurrir alteraciones en el ciclo menstrual.
Los síntomas de anovulación pueden variar, pero incluyen:

La anovulación puede ser causada por diversos factores, como niveles anormales de hormonas como la FSH, LH, estrógeno o progesterona. En este sentido, estos desajustes hormonales muchas veces están producidos por el síndrome del ovario poliquístico (SOP).
El estrés crónico también puede afectar a la producción de hormonas necesarias para la ovulación y, tanto el sobrepeso como el bajo peso pueden alterar la ovulación. Además, determinadas enfermedades crónicas como diabetes o tiroides pueden contribuir a la anovulación, así como el uso de anticonceptivos hormonales, que interfieren temporalmente en el proceso de ovulación.
El tratamiento dependerá de la causa subyacente del problema. Algunas veces requiere el uso de medicamentos hormonales como el clomifeno o gonadotropinas para inducir la ovulación, pero en otras ocasiones es suficiente con cambios en el estilo de vida: ajustar el peso corporal, mejorar la dieta o reducir el estrés.
En este sentido, muchas veces podemos encontrar anovulación por estrés, ya que éste puede afectar la función del hipotálamo, una región del cerebro que regula la producción de hormonas reproductivas, lo que puede conllevar a ciclos anovulatorios frecuentes o la interrupción de la liberación de las hormonas relacionadas con la ovulación.
Los anticonceptivos hormonales inhiben la ovulación de manera intencionada como mecanismo de acción. Tras suspenderlos, algunas mujeres experimentan ciclos anovulatorios temporales mientras el cuerpo reanuda su ritmo hormonal natural.
Es, por tanto, recomendable tener paciencia, ya que la ovulación generalmente se restablece en unos meses y consultar a un médico si los ciclos anovulatorios se mantienen.
La ausencia de ovulación impide la liberación de un óvulo, lo que hace imposible la concepción. Sin embargo, muchas mujeres con anovulación pueden quedar embarazadas con tratamiento adecuado, como con medicamentos inductores de la ovulación o con las técnicas de reproducción asistida.
La fecundación in vitro (FIV) con óvulos propios congelados previamente o con óvulos donados suele ser una alternativa eficaz en casos donde los medicamentos no son suficientes o adecuados. En la FIV, los óvulos se obtienen directamente de los ovarios y se fecundan en un laboratorio antes de ser transferidos al útero. No obstante, hay que tener presente que este tipo de tratamientos siempre serán personalizados en función de las características de cada paciente.
Es posible tener menstruaciones sin ovular. Esto ocurre cuando el endometrio se desprende debido a desequilibrios hormonales, sin haber ocurrido una ovulación. Estos ciclos, llamados ciclos anovulatorios, suelen ser irregulares y no están asociados con fertilidad.
Normalmente se caracterizan por ser menstruaciones muy ligeras, irregulares o excesivas.