Por Dra. Beatriz Fernández de Valderrama (Ginecóloga colegiada - 282885307).
Se conoce como amenorrea a la ausencia de menstruación en mujeres en edad reproductiva. Esta situación puede ser un signo de alteraciones en el funcionamiento normal del organismo o de posibles problemas de salud.
La amenorrea se clasifica en dos tipos principales: primaria y secundaria, dependiendo de su causa y del momento de aparición.
El principal síntoma de la amenorrea es la falta de menstruación. Sin embargo, dependiendo de la causa subyacente, también pueden presentarse otros signos como dolor de cabeza, cambios de visión o pérdida de peso.
Algunas mujeres con amenorrea, incluso, pueden desarrollar secreción láctea anormal o cambios en el estado de ánimo o energía.

La amenorrea primaria ocurre cuando una joven no ha tenido su primera menstruación (menarquia) a los 15 años o más, a pesar de haber desarrollado otras características sexuales secundarias. Puede deberse a problema genético como el síndrome de Turner, a malformaciones en el sistema reproductor o a desequilibrios hormonales.
Por su parte, la amenorrea secundaria ocurre cuando una mujer que anteriormente menstruaba deja de hacerlo durante al menos tres meses. Entre las causas más comunes está la lactancia, la menopausia precoz, trastornos tiroideos o el síndrome del ovario poliquístico (SOP).
Por otro lado, algunas mujeres experimentan una ausencia temporal de menstruación después de dejar los anticonceptivos orales. Esto ocurre porque el cuerpo necesita tiempo para restablecer su equilibrio hormonal natural, pero se recupera cuando pasa un tiempo.
La amenorrea hipotalámica funcional es causada por disfunción del hipotálamo debido a factores como el estrés o un ejercicio excesivo. En este sentido, también existe la amenorrea por estrés: el estrés crónico puede alterar la regulación hormonal del eje hipotalámico-hipofisario-ovárico, provocando la interrupción del ciclo menstrual.
Por otro lado, durante el embarazo, es normal que no ocurra menstruación, ya que el cuerpo está enfocado en mantener y nutrir al feto en desarrollo.

Es posible conseguir un embarazo, pero dependerá siempre de la causa subyacente y de si todavía hay ovulación. En algunos casos de amenorrea, la ovulación aún puede ocurrir de forma irregular y, por tanto, si hay ovulación y hay una relación sexual sin protección, existe la posibilidad de embarazo.
En el resto de los casos, la reproducción asistida puede ayudar a conseguir el embarazo, bien con óvulos congelados previamente por la paciente o con una estimulación ovárica personalizada, o bien con procedimientos como la donación de óvulos en casos en los que se ha producido una menopausia precoz.
El tratamiento de la amenorrea depende de qué esté causando esa falta de menstruación. En algunos casos es suficiente con ganar o perder peso, reducir el estrés o ajustar la intensidad del ejercicio, pero en otros puede ser necesario un tratamiento hormonal.
En todo caso, será el especialista quien decida cuál es el mejor tratamiento para recuperar la menstruación.
Cuando una mujer no está embarazada y presenta amenorrea, es fundamental identificar la causa en el menor tiempo posible. Esto puede implicar pruebas de laboratorio, estudios de imagen y una evaluación de su historia clínica.
Es importante buscar ayuda médica para evitar complicaciones, como problemas de fertilidad o de salud ósea.