Un nuevo estudio liderado por la embrióloga de IVF-Life Madrid Alba Alarcón ha sido seleccionado para ser presentado en el próximo congreso de ASEBIR 2025. Este trabajo retrospectivo multicéntrico, que ha analizado 7.574 embriones biopsiados entre 2019 y 2024, investiga la relación entre diferentes características del embrión, la edad materna y el tipo de ovocito con la ploidía embrionaria, un parámetro clave en la medicina reproductiva.
La ploidía se refiere al número correcto de cromosomas que debe tener un embrión para ser considerado viable. Un embrión euploide (con el número cromosómico correcto) tiene más posibilidades de implantar en el útero y evolucionar hacia un embarazo con éxito. Sin embargo, las aneuploidías (alteraciones en el número de cromosomas) se asocian a fallos de implantación o abortos tempranos.
El estudio ha evaluado el impacto de factores como la morfología del blastocisto (calidad del trofoectodermo y de la masa celular interna), el día de la biopsia (día 5 o 6), el tipo de ovocito (fresco o vitrificado) y la edad del ovocito en la probabilidad de que un embrión sea euploide.
Los resultados mostraron que los blastocistos de mayor calidad, tanto en su trofoectodermo como en la masa celular interna, presentan menos riesgo de aneuploidía. Además, los que están biopsiados en el día 5 tienen más probabilidades de ser euploides que los del día 6.
Blastocisto visto al microscopio
Por otro lado, el grado de expansión también influye, ya que los blastocistos de grado 6 mostraron menor riesgo de alteraciones cromosómicas frente a los de grado 5. Así como la edad materna, que es uno de los factores más determinantes: con cada año adicional, aumenta significativamente el riesgo de aneuploidías. En cambio, el tipo de ovocito (fresco o vitrificado) no mostró influencia significativa sobre la ploidía del embrión.
Estos hallazgos pueden contribuir a optimizar los criterios de selección embrionaria en los tratamientos de reproducción asistida, mejorando las tasas de implantación y reduciendo el riesgo de aborto espontáneo.
“Nuestros datos confirman que no solo importa la morfología, sino también el momento adecuado para la biopsia y la edad del ovocito”, señala Alba Alarcón. “Este conocimiento nos ayuda a refinar las estrategias de selección embrionaria para ofrecer a los pacientes mayores probabilidades de éxito en sus tratamientos”, añade.