Por Dr. Álvaro Díez Álvarez (Ginecólogo colegiado - 282865580).
El hidrosálpinx es una patología de las trompas de Falopio que implica una acumulación de líquido en las mismas. El concepto ‘hidrosálpinx’ se conforma al juntar dos palabras de origen griego: hidro (agua) y sálpinx, que significa trompa.
Conoce por qué esta condición puede influir negativamente en la consecución del embarazo y qué vías de tratamiento existen.
Las trompas de Falopio son conductos que conectan los ovarios con el útero. Es primordial conocer previamente qué cometido tienen estas y ser conscientes de la importancia que tienen en la reproducción para poder entender las implicaciones de las patologías asociadas a las trompas de Falopio.

Sus principales funciones son:
Cuando las trompas de Falopio están obstruidas o dañadas, estas tareas pueden verse comprometidas. Ello dar lugar a que la fecundación e implantación se tornen en algo arduo o imposible.
El hidrosálpinx se presenta como una acumulación anómala de líquido en las trompas de Falopio. Como consecuencia, esto propicia que estas se dilaten. Asimismo, el hidrosálpinx puede ser unilateral o bilateral -dependiendo de si afecta a una de las trompas o a ambas.
Si bien hay pacientes que se muestran asintomáticas, dentro del cuadro de manifestaciones clínicas que las mujeres describen se encuentran:
Las causas principales de su aparición son las infecciones que la paciente haya experimentado o las adherencias abdominales que se pueden dar. Por ejemplo, puede aparecer en mujeres con endometriosis. Adicionalmente, otros factores pueden desencadenar la aparición de adherencias. Entre ellos se encuentran: haber sufrido un embarazo ectópico, algunas cirugías o traumatismos. Estos últimos también pueden originar hidrosálpinx.
Lo primordial es entender que las trompas de Falopio se dilatan porque se obstruyen. Como consecuencia, dejan de cumplir la importante función de originar el flujo conductor que tiene por destino el útero.
No obstante, en ambos casos, el diagnóstico no siempre llega de manera obvia a las mujeres en edad fértil. Esto se debe a que el hidrosálpinx no tiene por qué visualizarse en los controles ginecológicos rutinarios. Además, los síntomas pueden ser tan leves o propios de otras condiciones, que solo se relacionan con la patología al buscar atención especializada, como la que se brinda al pedir consejo reproductivo.
Para los expertos en reproducción asistida resulta primordial identificar condiciones como el hidrosálpinx. Así podrán abordar y elegir el tratamiento más adecuado para cada paciente. Ante la sospecha de que alguna patología tubárica pueda estar entorpeciendo la consecución del embarazo, se pueden emplear diversas técnicas que confirmen dicha hipótesis y proporcionen más información sobre la misma.
La ecografía transvaginal es el método principal por el cual se diagnostica el hidrosálpinx. Con esta prueba, las trompas de Falopio que se encuentran dilatadas se visualizan con claridad. De igual manera, la resonancia magnética resulta extremadamente útil para corroborar la existencia de la patología.
Por otro lado, la laparoscopia es una técnica de diagnóstico más tradicional que proporciona una imagen directa de las trompas. Se realiza bajo anestesia. Se lleva a cabo una pequeña incisión en el abdomen de la paciente con el fin de introducir el endoscopio. Esto convierte a este método en un proceso que, si bien se considera seguro, es más invasivo que el resto de alternativas. Por ello, más que estar orientado al diagnóstico del hidrosálpinx, se emplea para realizar salpingectomías (extirpación de una o ambas trompas de Falopio).
Otra prueba que algunos especialistas de fertilidad recomiendan es la histerosalpingografía o HSG. Esta prueba usa rayos X para visualizar las trompas de Falopio y el útero. Durante la HSG, se inyecta un líquido de contraste para poder ver si las trompas están obstruidas. Además, la HSG puede ayudar a detectar problemas uterinos, como adherencias o cicatrices, que puedan estar interfiriendo con la implantación del embrión o causando abortos espontáneos.

No obstante, a pesar de la prevalencia de todas estas técnicas, cabe mencionar la más novedosa, que es la histerosonografía. Es un procedimiento similar al de la histerosalpingografía, con la ventaja que supone sustituir la radiación por la ecografía. Esta prueba resulta inocua para la paciente y permite, mediante la aplicación de un contraste en la cavidad, visualizar las trompas.
Si desde IVF-Life transmitimos nuestro afán por el desarrollo científico y nuestra apuesta por la excelencia médica, es para hacer entender a nuestros pacientes que un equipo experto en medicina reproductiva es una pieza indispensable del puzle. Este puzle representa el proyecto de crear vida.
Las historias de pacientes con hidrosálpinx que han conseguido ser madres a través de los tratamientos propuestos por nuestros expertos son una prueba de ello. Estas historias integran la evidencia de que tú también podrás alcanzar tu meta.
El tratamiento del hidrosálpinx se basará en su importancia y gravedad. La opción más común es optar por la intervención quirúrgica, siempre y cuando el hidrosálpinx se comunique con el útero. La cirugía tiende a llevarse a cabo como medida preventiva ante un posible embarazo. Esto se debe a que el líquido que se acumula en las trompas puede ser tóxico para el embrión y afectar a la receptividad endometrial.
Posteriormente, los especialistas de IVF-Life elegirán el tratamiento más apropiado. En la mayoría de los casos suele ser la fecundación in vitro, llevada a cabo en nuestros laboratorios.