Por Dr. Llanos Medrano.
Normalmente, la cantidad, movilidad o morfología de los espermatozoides son los principales factores que se miden a la hora de determinar la fertilidad en los hombres, pero hay otros aspectos que se deben tener en cuenta durante este análisis. Uno de ellos es la fragmentación del ADN espermático, una condición que puede poner en peligro la capacidad reproductiva del hombre si no se detecta y controla.
Se produce cuando existen roturas o daños en las cadenas de ADN de los espermatozoides, algo que puede suponer un problema para el desarrollo de los embriones y durante la implantación y gestación. Los daños pueden ser leves o graves, pueden afectar a una o ambas cadenas del ADN y, lo más importante, no son detectables a través de un seminograma convencional. Es decir, un espermatozoide puede tener una apariencia normal bajo el microscopio, pero estar dañado genéticamente.
Existen diferentes motivos para que se produzca esta rotura del ADN, pero muchas veces está relacionado directamente con el estilo de vida de las personas. El estrés oxidativo es una de las causas más frecuentes, y se produce cuando existe un desequilibrio entre los radicales libres y los antioxidantes del cuerpo. En este sentido, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, o simplemente una edad avanzada, son otros de los factores que pueden provocar esta fragmentación.
Pero también existen causas físicas, como la presencia de varicocele (una dilatación de las venas testiculares que interfiere con la correcta oxigenación de los testículos), algunas infecciones del aparato reproductor, fiebre prolongada o la exposición a contaminantes ambientales, como pesticidas o metales pesados.

Cuando se produce una fragmentación en el ADN de los espermatozoides disminuyen las probabilidades de fecundación, ya que el óvulo puede no ser capaz de reparar este daño genético. También puede afectar al desarrollo embrionario, disminuyendo la probabilidad de llegar a blastocisto. Y, aun así, teniendo un embrión para transferir, hay un mayor riesgo de aborto espontáneo, sobre todo durante las primeras semanas de gestación.
Hay que tener en cuenta también que los embriones originados a partir de espermatozoides con un alto nivel de fragmentación presentan una menor viabilidad, incluso en tratamientos como la fecundación in vitro. Por esta razón, este tipo de análisis se está incorporando cada vez más en el estudio de parejas con problemas reproductivos.
En los laboratorios de IVF-Life contamos con la última tecnología para conseguir las mejores tasas de éxito en los tratamientos de reproducción asistida. Para detectar si existe fragmentación del ADN espermático utilizamos dos técnicas diferentes:
Estos estudios son indoloros y suelen realizarse a partir de una muestra de semen, por lo que no suponen complicaciones para el paciente.
Si se diagnostica correctamente, se pueden llevar a cabo una serie de recomendaciones que ayudarán a reducir la fragmentación del ADN espermático. Entre ellas, adoptar hábitos saludables como dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol o evitar la exposición al calor excesivo (como saunas u ordenadores portátiles sobre el regazo). Asimismo, tener un buen control del estrés también juega un papel importante en estos casos.
En paralelo, existen tratamientos médicos específicos para condiciones como el varicocele o el uso de antibióticos si existe alguna infección.
Para casos más complejos o cuando hay prisa por lograr un embarazo, se puede recurrir a técnicas de reproducción asistida que permiten seleccionar los espermatozoides con menor daño, como Zymot (tecnología de fluidos que permite separar espermatozoides) o PICSI (selección basada en la unión al ácido hialurónico).
Está especialmente indicada en hombres que presentan infertilidad de causa desconocida, en parejas que han tenido varios fracasos en tratamientos de fecundación in vitro, o en casos de abortos recurrentes sin una causa aparente.
Realizar esta prueba puede marcar la diferencia entre seguir intentando sin éxito o encontrar una solución clara y personalizada.