David Irureta, CEO de IVF-Life Donostia, nos habla de su experiencia y qué es lo que impulsa a todo el equipo a alcanzar la excelencia en cada tratamiento, además de haberse convertido en una de las clínicas de fertilidad mejores valoradas en Google.
Yo soy de San Sebastián, nací y crecí aquí, pero estuve durante 15 años en el extranjero, trabajando en diferentes puestos. Después de tanto tiempo, tenía ganas de volver a mi ciudad natal y ahí fue donde surgió la oportunidad de poder unirme a IVF.
Uno de mis miedos cuando entré a trabajar aquí fue que nunca antes había trabajado en el sector sanitario, pero gracias a la forma en la que todo el equipo se volcó conmigo a mi llegada, junto con mis ganas de aprender cosas nuevas y todo lo que pude aplicar de mis experiencias profesionales anteriores, me facilitaron poder aterrizar de forma rápida en la clínica de fertilidad en San Sebastián.
Una de las cosas que más me sorprendieron cuando empecé a trabajar en IVF-Life Group fue la protocolización de todos los pasos que se llevan a cabo en la clínica. Creo que, aunque este protocolo forme parte del sector, especialmente en IVF, está muy introducido en el ADN de todo el grupo.
Esto también da una tranquilidad a los pacientes en cuanto a que se están siguiendo los pasos adecuados, y también a todos los empleados, porque cada vez que hay una nueva innovación, una nueva tendencia, algún estudio que hace modificar cualquiera de estos protocolos, se modifican y todos están al tanto. No hay que hacer grandes cambios o grandes formaciones porque todo el mundo está en constantemente actualización.
En cuanto al aprendizaje, la verdad es que aprendo constantemente desde lo que es un ciclo hasta lo que supone para una mujer ser madre. Son cosas que probablemente no las tenía tan interiorizadas y, la verdad, me han sorprendido mucho.
Efectivamente, hemos crecido exponencialmente y la verdad es que estamos encantados con ello. Hemos pasado de ser una pequeña clínica de aquí de San Sebastián en la que trabajábamos 8 personas a ser casi 30 personas actualmente y triplicar el número de ciclos en 5 años.
Yo creo que esto se debe a una combinación de varias cosas, el éxito no te llega por una sola fuente o una sola razón. Para mí, la razón principal es el maravilloso equipo humano de la clínica. Nos lo dicen muchos pacientes: somos una familia. Porque, cuando ellos acuden, sufriendo, a la clínica, porque lo están pasando mal, los consideramos parte de nuestra familia y los acompañamos en todo el proceso, lo cual facilita mucho las cosas.
Además, tener unas tasas de éxito superiores a la SEF, hace que nos sintamos muy seguros y que los pacientes, además de sentirse arropados, vean también los resultados. "Es por ello que creo que la combinación de familia y trabajo ha sido la que nos ha hecho tan especiales y nos ha ayudado a crecer, ofreciendo tratamientos de máxima calidad".
Cuando hablamos del Instituto Vasco de Fertilidad no hablamos de un centro en el que destaque una doctora o un embriólogo, como puede ocurrir en otras clínicas, sino que aquí hablamos de un equipo en su conjunto. "Creo que lo que nos hace diferentes es, por asemejarlo al deporte en equipo, que no tenemos un jugador estrella, sino que tenemos muchos jugadores buenos que conforman una gran plantilla".
Gracias a nuestras reuniones semanales de casos, nuestros pacientes siempre se sienten en buenas manos porque, por ejemplo, si una paciente viene y visita una doctora, pero al día siguiente vuelve y, por alguna razón, esa doctora no está; la podrá atender otro profesional médico que conocerá su caso perfectamente. Así, la paciente siempre se sentirá arropada.
Por otro lado, tenemos también al equipo de atención al paciente y Enfermería, que son equipos formados por personas con un gran nivel de empatía, que se encargan de arropar, cuidar, acompañar y guiar a los pacientes durante todo el tratamiento, convirtiéndose en figuras fundamentales para ellos. Esto se ve claramente el día que aparecen por la puerta con él bebe. Esos abrazos y esas lágrimas, esa complicidad que hay entre la persona que le ha acompañado durante todo el proceso y la paciente... ¡Es increíble!
Luego está también, por supuesto, el equipo de embriólogos, que al final son los que están trabajando con los gametos de los pacientes y los que generan los embriones, siempre con minuciosidad y detalle, siguiendo todos los protocolos, para que al final, ese paciente, pueda cumplir su sueño de formar una familia.
"En general, yo creo que dese la persona de mantenimiento, los administrativos e incluso el personal externo que viene, forman ese equipo en el que, cada uno, es una pieza superimportante en ese engranaje que, cómo te he dicho, creo que es nuestra fortaleza principal".
Pues mira, suelo contar mucho esta anécdota porque nosotros estábamos en el Oncológico A, en el Hospital Villa Mona, y a mi llegada bajábamos a la avenida Tolosa, estábamos recién aterrizados y yo estaba en mi despacho, trabajando en algún Excel o alguna cosa. De repente, escucho unos gritos, digo bueno no será nada y sigo trabajando. Al rato, vuelvo a escuchar unos gritos y salgo y pregunto qué pasa. Entonces, veo a la recepcionista colgando el teléfono y casi levantando los brazos y saltando al lado de una doctora y digo: “¿Qué ha pasado? ¿Qué ha pasado?”. Y me responde que acaban de llamar del laboratorio para decirles que la beta (la analítica para saber si estás embarazada) de tal paciente había sido positiva y que se había quedado embarazada.
Ese conocimiento al detalle de cada paciente, ese seguimiento de cada uno de ellos, el modo en el que se involucran. Es una pasada y a mí me emociona mucho el ver esa sensación con cada paciente. "A nosotros, cada embarazo nos emociona y es precioso. Al final es un poco lo que hace que este grupo siga adelante, nos da muchísima fuerza para seguir trabajando y dedicando nuestro día a día a ayudar a parejas".
Al final, la gratitud que te muestran los pacientes en esos comentarios son el reflejo de nuestro trabajo y de nuestro saber hacer. Y no se pueden imaginar las pacientes que, cada vez que llega una reseña nueva o entramos a algún foro o web a ver el feedback que nos dan y vemos sus comentarios, nos dan la energía suficiente para seguir adelante. Y esto no es más que el resultado de que nuestros pacientes se sienten cómodos con nosotros, como en familia, porque les estamos acompañando y ayudando en todo el proceso.
Mira, nada más entrar en la puerta hay 3 palabras que dicen: empatía, fiabilidad y confianza, y creo que es un poquito las 3 palabras clave en ese trabajo. En el día a día intentamos transmitir eso a los pacientes, y ellos lo notan.
Yo creo que tenemos que seguir en la línea actual. En su momento, pasamos de ser 8 a ser 12, al año siguiente, de 16 a 22 y ahora, de 28 a casi 30. Y en esa línea debemos seguir para poder ayudar a más y más familias.
También, debemos seguir creciendo para mantener nuestra línea de investigación. Para que te hagas una idea, en una semana vamos a empezar con la Inteligencia Artificial en el laboratorio, con el fin de que nos ayude a predecir ciertos resultados y desarrollar protocolos que ayuden a los pacientes ahora y en el futuro, ya que, si algo nos caracteriza, es que siempre hacemos las cosas por y para el paciente. En resumen, detrás de esta entrevista que nos ha dejado David Irureta y tras mostrarnos su visión sobre lo que impulsa a IVF-Life Donostia hacia la excelencia, podemos decir que, su éxito, se debe, en gran parte, a su trato humano y cercano hacia el paciente, un punto diferenciador que le ha hecho coronarse como una de las clínicas de fertilidad mejor valoradas en Google.
Además, sus altas tasas de embarazo, gracias a la incorporación y desarrollo de nuevas técnicas y avances tecnológicos, hacen de IVF-Life Donostia una clínica que está en constante crecimiento, en todos los sentidos. Si quieres saber un poco más sobre la clínica y el equipo que la forma, puedes entrar en su página web y ponerles cara a todo el equipo de profesionales que se encuentra detrás de todo el éxito.
Además, si estabas buscando una clínica de fertilidad en la cual confiar para cumplir tu sueño de ser madre, puedes ponerte en manos de estos expertos y agendar una primera visita de fertilidad con uno de ellos.