Por Dr. Manuel Izquierdo (Ginecólogo colegiado - 280308601).
Los especialistas recuerdan que el éxito de un tratamiento no depende de la estación del año, sino de las circunstancias médicas y personales de cada paciente. Además, destacan que el verano puede ofrecer ventajas para muchas familias y que Alicante se ha consolidado como uno de los principales destinos europeos para la reproducción asistida.
Una de las preguntas que se escuchan cuando llega el verano en las clínicas de fertilidad es si las altas temperaturas pueden afectar a las posibilidades de conseguir un embarazo mediante un tratamiento de reproducción asistida. De hecho, no es raro que algunas parejas decidan posponer el inicio del tratamiento hasta la llegada del otoño por miedo a que el calor reduzca sus probabilidades de éxito. Sin embargo, los especialistas insisten en que esta creencia carece de base científica.
"No hay motivos médicos para aplazar un tratamiento de reproducción asistida por el verano. Los estudios publicados hasta la fecha no han demostrado que el verano reduzca las probabilidades de embarazo cuando los tratamientos se realizan en condiciones estándar", afirma el director médico de IVF-Life, el doctor Manuel Izquierdo.
Los tratamientos de reproducción asistida pueden llevarse a cabo con total normalidad durante todo el año, ya que su éxito depende de factores como la edad de la paciente, la calidad de los gametos, el diagnóstico reproductivo o la estrategia médica individualizada, y no de la estación en la que se realicen.
Uno de los motivos por los que el calor no influye en los resultados es que las fases más sensibles del tratamiento se desarrollan en un entorno completamente controlado. Tanto la fecundación de los ovocitos como el cultivo de los embriones tienen lugar en laboratorios equipados con tecnología de última generación, donde la temperatura, la humedad y el resto de las condiciones ambientales permanecen estables durante todo el proceso.
"Los embriones nunca están expuestos al calor exterior, y los laboratorios de reproducción asistida están diseñados para mantener unas condiciones ambientales constantes durante todo el año. La temperatura, la humedad y el resto de los parámetros se controlan de forma permanente para garantizar que óvulos, espermatozoides y embriones permanezcan siempre en el entorno óptimo", explica el doctor Manuel Izquierdo.
Del mismo modo, las muestras criopreservadas permanecen almacenadas en tanques de nitrógeno líquido a -196 °C, donde las condiciones de conservación permanecen constantes durante todo el año, independientemente de la temperatura exterior. Esto significa que un embrión congelado en agosto se conserva exactamente en las mismas condiciones que otro almacenado en enero. Además, todos los equipos críticos cuentan con sistemas de monitorización continua y protocolos de seguridad que garantizan la estabilidad de las condiciones durante las 24 horas del día.
"Trabajamos exactamente igual los doce meses del año. Los procesos, los protocolos y las condiciones de conservación de las muestras no cambian porque sea verano. El calor puede hacer que una persona necesite hidratarse más o evitar una exposición prolongada al sol, pero no afecta al trabajo que realizamos en el laboratorio ni a la viabilidad de los gametos o los embriones", añade el especialista.

Aunque no existe una época del año mejor que otra para lograr un embarazo, iniciar un tratamiento durante los meses de verano puede ofrecer algunas ventajas prácticas para determinadas personas.
Las vacaciones permiten, en muchos casos, disponer de una mayor flexibilidad para acudir a las revisiones médicas o afrontar el tratamiento con menos estrés derivado del trabajo o de la rutina diaria. Además, para algunas familias resulta especialmente cómodo que el embarazo transcurra mayoritariamente durante los meses más frescos y que el nacimiento del bebé tenga lugar en primavera o a comienzos del verano siguiente, una época que facilita los paseos al aire libre y las actividades con el recién nacido.
"Cada paciente tiene unas circunstancias diferentes. Lo importante es elegir el momento que mejor se adapte a su situación personal y médica, no esperar a una estación determinada pensando que va a aumentar las probabilidades de éxito", añade el director médico.
Aunque las altas temperaturas no afectan a la eficacia de la reproducción asistida, los especialistas sí recomiendan mantener una serie de hábitos saludables durante el tratamiento. Una buena hidratación, evitar la exposición prolongada al sol en las horas de mayor calor, seguir una alimentación equilibrada, respetar los horarios de la medicación y consultar con el equipo médico antes de realizar desplazamientos largos son algunas de las recomendaciones que contribuyen a que el tratamiento se desarrolle con normalidad.
Asimismo, recuerdan que es importante no interrumpir la rutina terapéutica durante las vacaciones y seguir siempre las indicaciones del equipo médico.
En IVF-Life, los resultados de los tratamientos se mantienen estables independientemente de la época del año en la que se realicen. Gracias a un abordaje altamente personalizado, tecnología de última generación y un equipo con amplia experiencia en casos de alta complejidad, la clínica obtiene tasas de éxito superiores a la media europea.
En los tratamientos de fecundación in vitro con diagnóstico genético preimplantacional (PGT-A), las tasas acumuladas de embarazo pueden alcanzar hasta el 99% en pacientes menores de 35 años y hasta el 93% en mujeres mayores de 39 años, considerando el conjunto de transferencias de los embriones euploides obtenidos durante un mismo tratamiento.
El verano coincide también con uno de los periodos de mayor actividad para IVF-Life Alicante, que recibe cada año a pacientes procedentes de numerosos países europeos que aprovechan sus vacaciones para iniciar o continuar su tratamiento.
Actualmente, más del 70 % de los pacientes de la clínica son internacionales, atraídos por la elevada calidad de la medicina reproductiva española, la experiencia de sus profesionales, la seguridad del sistema sanitario y la posibilidad de combinar el tratamiento con una estancia en un entorno tranquilo y bien comunicado como Alicante.
Las excelentes conexiones aéreas con las principales ciudades europeas, el clima mediterráneo y la amplia oferta hotelera convierten a la ciudad en uno de los destinos de referencia para quienes buscan someterse a un tratamiento de reproducción asistida fuera de su país.