El grupo presentó cinco trabajos científicos centrados en embriología, cultivo embrionario, maduración ovocitaria y optimización de las transferencias de embriones congelados.
IVF-Life ha participado en el Congreso de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) de 2026 con la presentación de cinco trabajos científicos seleccionados por el comité organizador. Las investigaciones, desarrolladas por equipos del grupo, se centran en algunas de las áreas más relevantes del laboratorio de reproducción asistida, como la calidad embrionaria, la maduración ovocitaria, la ploidía de los embriones y la mejora de los resultados clínicos en transferencias embrionarias.
Los estudios fueron liderados por Alba Alarcón, embrióloga de IVF-Life Madrid, y por la doctora Llanos Medrano, directora nacional de Laboratorio del grupo IVF-Life. Tres de ellos fueron seleccionados en formato de comunicación oral y dos como pósteres científicos, lo que refuerza la actividad investigadora del grupo en el ámbito de la medicina reproductiva.
Al encuentro acudieron, además de las investigadoras principales de los trabajos, el director médico del grupo IVF-Life, el doctor Manuel Izquierdo; el director médico de IVF-Life Alicante, el doctor José Manuel Gómez; y la doctora Rut Gómez, ginecóloga experta en reproducción asistida de IVF-Life Madrid.
Una de las líneas presentadas por IVF-Life analizó el entorno de cultivo embrionario y su posible influencia en la calidad de los blastocistos. El trabajo liderado por Alba Alarcón comparó la ploidía embrionaria en blastocistos cultivados en incubadores time-lapse con y sin control de humedad. Los resultados mostraron tasas de euploidía similares entre ambos sistemas, aunque sí se observaron diferencias en algunos parámetros morfológicos, lo que sugiere que la configuración del incubador podría influir ligeramente en su calidad morfológica sin alterar su dotación cromosómica.

Otra de las investigaciones destacadas, liderada por la doctora Llanos Medrano, estudió el uso de GM-CSF en transferencias de embriones congelados. Esta molécula, presente de forma natural en el entorno endometrial, participa en la interacción entre el embrión y el útero. El estudio observó que, en ciclos con ovocitos propios, su uso podría asociarse a una mejora en la tasa de embarazo clínico, aunque los autores subrayan la necesidad de continuar investigando para confirmar su impacto en la práctica clínica.
Tres de los trabajos presentados abordaron el comportamiento de los ovocitos en metafase I, conocidos como ovocitos MI, que pueden completar su maduración in vitro antes de ser fecundados mediante ICSI. Estos ovocitos suelen generar dudas en el laboratorio por la incertidumbre sobre su capacidad real de fecundación y desarrollo embrionario.
Los estudios mostraron que los ovocitos MI madurados in vitro presentan, en general, menores tasas de fecundación normal y desarrollo a blastocisto que los ovocitos MII maduros en el momento de la punción. Sin embargo, también apuntan a que, cuando estos ovocitos alcanzan la madurez y llegan a blastocisto, pueden generar embriones cromosómicamente comparables a los procedentes de ovocitos MII. Este hallazgo abre la puerta a valorar su uso en pacientes seleccionadas, especialmente cuando cada ovocito puede ser relevante para aumentar las posibilidades acumuladas del ciclo.

La participación de IVF-Life en el Congreso de la SEF refleja la apuesta del grupo por una medicina reproductiva basada en la evidencia científica y en la mejora continua de los procesos de laboratorio. En reproducción asistida, cada avance en el conocimiento del ovocito, del embrión o del entorno de cultivo puede ayudar a tomar decisiones más precisas y a personalizar mejor los tratamientos.
El grupo continuará desarrollando estas líneas de investigación con el objetivo de trasladar el conocimiento generado en el laboratorio a una atención cada vez más individualizada, segura y orientada a mejorar los resultados reproductivos de sus pacientes.