En este estudio científico, los expertos en biología reproductiva de IVF-Life han querido observar si los niveles de hormona antimülleriana (AMH) de un grupo de pacientes de diversas edades guardan relación con la tasa de euploidía presentada por los embriones resultantes de sus tratamientos de Fecundación in vitro.
El análisis de AMH -conocido biomarcador de la reserva ovárica-, para el cual solo es necesario contar con una muestra de sangre de la paciente, es una de las principales pruebas que los especialistas pautan a las mujeres que acuden a pedir consejo reproductivo, pues es un indicador que permite saber una estimación de los óvulos que resultarían viables tras un proceso de estimulación hormonal.
Los valores de hormona antimülleriana se expresan en ng/ml, considerándose normales los que estén entre los 1 y los 6 ng/ml y teniendo en cuenta que, si bien estos dependen de diferentes factores, la edad es determinante.
Por otro lado, es importante mencionar que también a mayor edad, más probable es la aparición de anomalías cromosómicas en su descendencia. Por ello, IVF-Life cuenta con técnicas como el Diagnóstico genético preimplantacional (PGT), que permite analizar el contenido genético de los embriones, pudiendo así optar por la transferencia de aquellos que sean euploides, o lo que es lo mismo, cromosómicamente sanos.
Si bien, como se ha mencionado con anterioridad, se sabe que la edad hace mermar la reserva ovárica y potencia las posibilidades de que se den alteraciones genéticas en los embriones, los profesionales de nuestro centro han abogado por profundizar en las variaciones de esta premisa, tomando un amplio rango de edades como objeto de estudio.
María Velasco y Rebeca Fernández, ambas Codirectoras de Laboratorio y Embriólogas de la clínica de fertilidad IVF-Life Donostia -además de autoras del estudio-, explican que en la práctica clínica no es raro observar casos de mujeres jóvenes que cuentan con una reserva ovárica considerablemente reducida y unos valores de AMH no acordes a su edad, al igual que han tratado con mujeres de edad materna avanzada que muestran justo lo contrario.
En este contexto, en el mencionado estudio científico se ha querido averiguar si, con independencia de la edad del óvulo, los niveles bajos de AMH pudieran estar relacionados de alguna manera, además de con la reserva ovárica, con la tasa de euploidía de los embriones que se generan una vez la mujer o pareja se han sometido a un tratamiento de Fecundación in vitro.
De este modo, se observaron los niveles de hormona antimülleriana de 345 pacientes, comparando aquellos menores a 1ng/ml con los iguales o mayores a dicho valor. Asimismo, se estudiaron los resultados de 1601 embriones que habían sido sometidos al PGT-A, es decir, a la técnica dedicada a detectar aneuploidías dentro del Diagnóstico Genético Preimplantacional.
De acuerdo con los expertos a cargo de esta pieza ya incorporada a la literatura científica, a pesar de no ser un incremento estadísticamente significativo en comparación con los grupos que mostraban una AMH normal, el análisis de la muestra revela que en las pacientes que presentaban valores menores a 1ng/ml se veía aumentada la probabilidad de que en sus ciclos se dieran embriones aneuploides, fuese cual fuese su edad.
De esta forma, las conclusiones de este estudio retrospectivo podrían suponer un nuevo enfoque para futuras investigaciones que acaben por ayudar a vaticinar el pronóstico de las pacientes que presenten una baja reserva ovárica y, por consecuencia, orientar su tratamiento hacia el éxito de una manera más rápida y eficaz.