Por Dr. Llanos Medrano.
La epigenética es la ciencia que estudia qué clase de efectos o cambios pueden producir los factores externos o ambientales en la función genética, sin generar alteraciones en la secuencia del ADN.
Según nuestros especialistas en fertilidad somos el resultado de interacciones entre todos nuestros genes y de su interacción con el medio ambiente, en el que vivimos, desde que estamos dentro del útero materno hasta que fallecemos.
El duelo genético se produce cuando debemos renunciar a gametos propios generando miedo y frustración en algunas parejas. Muchas mujeres se deben enfrentar al conocido “duelo genético”. Sin embargo, esta cuestión abarca un tema todavía desconocido y muy interesante para nuestros especialistas en fertilidad, la epigenética.
El ADN, los genes y la epigenética (cambios en la función genética sin alterar el ADN), se pueden percibir como una lectura abstracta que no llegamos a comprender en su totalidad. Para entender qué es la epigenética, hablamos con una experta en medicina reproductiva de la clínica IVF Donostia.

La epigenética tiene un papel muy importante en nuestras vidas, ya que, podemos sufrir cambios en nuestro ADN durante toda nuestra vida.
Factores alimenticios como la dieta, el estrés, la exposición a tóxicos y determinados cambios hormonales pueden determinar que nuestra epigenética se modifique, de forma favorable o desfavorable para nosotros, desde el crecimiento del embrión hasta nuestra muerte. Los cambios o modificaciones epigenéticos no sólo nos diferencian físicamente o en nuestra forma de ser, también pueden producir enfermedades como la obesidad, la diabetes o problemas de corazón.
Varias investigaciones científicas afirman que el entorno y estilo de vida de la madre gestante, independientemente de gestar embriones donados o propios, puede inducir a que en el embrión se expresen o se inhiban ciertas funciones específicas, dando lugar a modificaciones como podemos observar en el proceso de transmisión de enfermedades como la diabetes o la obesidad.
Epigenética significa literalmente “más allá de la genética”. Curiosamente observamos que cada gen contiene 2 copias -una heredada del espermatozoide y otra del óvulo- y normalmente las 2 copias se leen por igual. Sin embargo, existen alrededor de 100 genes en los que sólo se lee una de las copias, fenómeno denominado “impronta genómica”.
Si estos mecanismos no funcionan bien y se leen las 2 copias o bien ninguna de ellas, pueden aparecer enfermedades como el síndrome de Angelman, el síndrome de Prader-Willi, el síndrome de Beckwith-Wiedemann o el síndrome de Silver Rusell. Además, existen determinados periodos durante el desarrollo del bebé en los que la genética es más susceptible a que se produzcan cambios en el ADN, siempre como consecuencia de estos factores ambientales.
Estos periodos son:
Si bien “somos el resultado de nuestras interacciones con el medio ambiente”, ha quedado demostrado que el ambiente uterino, el cuerpo de la madre gestante, los cuidados en el embarazo, el ambiente en el que se desarrolle el bebé durante la gestación, independientemente que los gametos provengan de donantes, son factores fundamentales puesto que van a influir inevitablemente en la epigenética de ese bebé y, por lo tanto, se podrá ver reflejado en las características físicas y estado de su salud.
En todas las clínicas de nuestro grupo IVF-Life somos exhaustivos en la información que ofrecemos a todas aquellas pacientes que van a someterse a un tratamiento de ovodonación destacando que el ADN del óvulo donado no es el factor principal que influya en el desarrollo del futuro bebé. Son muchos los factores determinantes para que se llegue a convertir en la persona que finalmente será.
Se ha demostrado a través de numerosos estudios científicos los efectos y consecuencias que tiene el ambiente sobre el desarrollo del futuro bebé, como los hábitos alimenticios, la exposición a determinados agentes tóxicos o el estilo de vida. Que la madre gestante tenga influencia sobre la genética del embrión que se está desarrollando en su útero, es un hecho reconocido en términos de la epigenética.

Las madres gestantes que se someten a un tratamiento de donación de gametos, desarrollarán lazos biológicos y, en cierto grado, también genéticos con sus futuros hijos, probando de esta forma que compartirán con ellos mucho más que el vientre en el que crecieron. Esos tratamientos pueden ser la adopción de embriones y la ovodonación, con donación de óvulos y/o donación de semen.
Como hemos comentado, la epigenética actúa como puente entre los genes y el ambiente. Es decir, el ambiente puede causar ciertas alteraciones en la función genética -sin por ello modificar la secuencia del ADN-, provocando, entre otros, que se manifiesten unos rasgos en lugar de otros.
Estos cambios pueden producirse a lo largo de toda nuestra vida, incluyendo también el desarrollo embrionario en el vientre materno. Las diferentes técnicas de reproducción asistida de IVF-Life constituyen una oportunidad para que muchas parejas con infertilidad o con alto riesgo de tener bebés afectados por enfermedades genéticas tengan descendencia sana.
Sin embargo, siempre existe la preocupación de que cualquier acción pueda tener consecuencias no esperadas en los bebes. Es por eso que las modificaciones epigenéticas serán las señales para determinar qué genes se expresan en cada célula y que se lleve a cabo un correcto desarrollo embrionario.