Por Dr. Oliver Pack (Médico colegiado - 030308944).
El cáncer de próstata es el tumor más frecuente entre los hombres en España, con alrededor de 35.000 nuevos casos diagnosticados anualmente. Esta enfermedad aparece a partir de los 50 años, con una incidencia más elevada en mayores de 65.
Aunque tiene una frecuencia muy alta en nuestra sociedad, la buena noticia es que tiene una tasa de supervivencia superior al 90% a los cinco años cuando se detecta de forma temprana. Por eso es muy importante una detección precoz, que además permite tomar decisiones para evitar que la enfermedad afecte también a la fertilidad masculina.
La próstata es una glándula del tamaño de una nuez situada debajo de la vejiga, cuya función principal es producir parte del líquido seminal que nutre y transporta los espermatozoides.
Es importante destacar que el cáncer de próstata como tal no suele afectar directamente a la producción de espermatozoides (que se realiza en los testículos), pero los tratamientos utilizados para combatirlo —cirugía, radioterapia y hormonoterapia— sí pueden tener consecuencias importantes para la fertilidad masculina.
Una de las intervenciones más habituales es la prostatectomía radical, que implica la extirpación completa de la próstata y, a menudo, de las vesículas seminales. Esta cirugía suele provocar una pérdida irreversible de la capacidad de eyacular, lo que impide la salida del esperma. En otros casos, el tratamiento puede incluir radioterapia, que puede dañar los nervios y estructuras necesarias para la eyaculación y afectar la calidad del esperma si se irradian zonas cercanas a los testículos.
Por último, el uso de terapia hormonal para combatir el cáncer de próstata puede reducir los niveles de testosterona, lo que afecta tanto a la producción de espermatozoides como al deseo sexual, disminuyendo así las probabilidades de conseguir un embarazo.
Cuando un hombre recibe un diagnóstico de cáncer de próstata, especialmente en el caso de hombres jóvenes o con deseo reproductivo, es fundamental actuar con rapidez para preservar su fertilidad. La opción más recomendada es la criopreservación de semen.

Este método consiste en recoger una o varias muestras de semen antes de iniciar el tratamiento y congelarlas a muy bajas temperaturas para su uso futuro. Se trata de un procedimiento sencillo e indoloro (basta con una eyaculación).
En la mayoría de los casos, no es posible. La prostatectomía radical impide la eyaculación, aunque se mantenga la capacidad de tener erecciones. En los casos en que el tratamiento incluye radioterapia o terapia hormonal, la producción de espermatozoides puede verse significativamente afectada. Por esta razón, la concepción natural tras un cáncer de próstata es poco probable.
En este sentido, es fundamental considerar alternativas como la congelación de semen para futuros tratamientos de reproducción asistida.
La preservación de semen permite conservarlo en condiciones óptimas durante años, con el objetivo de utilizarlo cuando se desee retomar el proyecto de formar una familia. El tratamiento más adecuado dependerá de la situación de la pareja:
En la inseminación artificial el semen se introduce en el útero de la mujer durante la ovulación y está recomendada cuando hay una buena cantidad de espermatozoides móviles.
El óvulo se fecunda en el laboratorio con espermatozoides válidos y luego se transfiere el embrión resultante al útero. Es útil cuando hay menor cantidad o movilidad espermática.
La técnica ICSI se utiliza en casos con muy pocos espermatozoides. Se inyecta un espermatozoide directamente en el óvulo para fecundarlo y transferir el embrión en el útero de la mujer.
En IVF-Life contamos con tasas de éxito superiores al 70% en tratamientos de fecundación in vitro (FIV). Estas tasas pueden incrementarse si se combina la técnica con un test genético preimplantacional (PGT), lo que eleva las probabilidades de éxito a 8 de cada 10 pacientes.
No obstante, siempre hay que tener en cuenta factores como la edad de la mujer o la calidad de sus óvulos. Lo ideal es realizar un estudio de fertilidad completo antes de comenzar el tratamiento. Consulta con nosotros si tienes dudas.
Según el último informe publicado por la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), con datos de 2022, se realizaron en nuestro país más de 10.000 procedimientos de criopreservación de semen en clínicas de fertilidad en España, y aproximadamente un 12% de estas muestras correspondían a pacientes oncológicos.
El cáncer de próstata puede representar un reto para la fertilidad masculina, más allá de los propios efectos de la enfermedad. Sin embargo, con la planificación adecuada, es posible lograr la paternidad tras superarlo. Hablar abiertamente sobre fertilidad y cáncer no solo ayuda a tomar mejores decisiones, sino que también contribuye a visibilizar una realidad que afecta a miles de personas cada año.