Por Dr. Llanos Medrano.
Las muestras de semen que llegan al laboratorio para un tratamiento de reproducción asistida deben procesarse mediante técnicas de capacitación espermática. Su objetivo es seleccionar los espermatozoides con mayor potencial fecundante, es decir, aquellos con mejores características funcionales para la fecundación.
En la práctica, este proceso se convierte en un paso clave del laboratorio, ya que permite descartar espermatozoides con menor calidad y trabajar únicamente con aquellos con mayor probabilidad de éxito. Este enfoque está alineado con los principios descritos en el WHO Laboratory Manual for the Examination and Processing of Human Semen (WHO, 2021), que establece los criterios básicos de procesamiento seminal en laboratorio.
Según la directora de laboratorio del grupo IVF-Life, la doctora Llanos Medrano, este procedimiento es esencial porque “permite reproducir en el laboratorio parte del proceso de selección natural que ocurre en el aparato reproductor femenino”.
La capacitación espermática es una técnica de laboratorio destinada a preparar la muestra de semen para seleccionar los espermatozoides más aptos para la fecundación.
De forma natural, este proceso ocurre en el aparato reproductor femenino tras la eyaculación. Durante su recorrido hacia el ovocito, los espermatozoides experimentan cambios fisiológicos que les permiten adquirir capacidad fecundante. En el laboratorio, este proceso se reproduce de manera parcial, tal como recogen las guías clínicas de la European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE, 2023) sobre manejo del factor masculino.
El objetivo es separar los espermatozoides con mejor movilidad y morfología del resto de componentes del semen, como células muertas, restos celulares, leucocitos o espermatozoides con baja movilidad.
La finalidad de esta técnica es mejorar la calidad funcional de la muestra que se utilizará en el tratamiento de reproducción asistida. En concreto, permite:
Además, contribuye a aumentar las probabilidades de fecundación al trabajar con una muestra previamente enriquecida.
La capacitación espermática es especialmente importante en inseminación artificial, ya que los espermatozoides se depositan directamente en el útero. También es un paso imprescindible en fecundación in vitro (FIV) y en inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), donde la muestra debe estar previamente optimizada antes de la fecundación en laboratorio.

En la práctica clínica, la capacitación espermática se realiza en todos los tratamientos en los que se utiliza semen eyaculado. Sin embargo, su indicación es especialmente importante en determinados escenarios.
Se utiliza con frecuencia en los siguientes casos:
También es imprescindible en muestras criopreservadas, ya que tras la descongelación es necesario lavar la muestra y seleccionar únicamente los espermatozoides viables.
Estas indicaciones están en línea con las recomendaciones de la American Society for Reproductive Medicine (ASRM), que establece la evaluación y optimización del semen como parte del manejo estándar del factor masculino en reproducción asistida.
Uno de los parámetros más importantes tras la capacitación espermática es el seminograma REM (recuento de espermatozoides móviles recuperados). Este indicador refleja cuántos espermatozoides con movilidad adecuada se han obtenido tras el procesamiento de la muestra.
Además del REM, en el laboratorio también se valoran otros parámetros como la movilidad progresiva, la concentración espermática y la viabilidad.
En función del tratamiento, los valores de REM orientativos pueden variar:
| Técnicas de reproducción asistida | REM tras capacitación | Interpretación |
| Inseminación artificial (IA) | ≥ 5 millones | Buen pronóstico general |
| FIV convencional | Variable | Depende del caso clínico |
| ICSI | Muy bajo número viable | Selección individual de espermatozoide |
Estos valores deben interpretarse siempre dentro del contexto clínico de cada paciente y pueden variar según el laboratorio.
Existen diferentes técnicas para realizar la capacitación espermática, y su elección depende de las características iniciales de la muestra y del objetivo del tratamiento.
Es una de las técnicas más utilizadas de selección espermática cuando la muestra presenta parámetros relativamente normales. Consiste en eliminar el plasma seminal y colocar los espermatozoides en un medio de cultivo. Los espermatozoides con mayor movilidad ascienden hacia la parte superior del medio, lo que permite recuperar una fracción enriquecida en espermatozoides funcionales.
Se utiliza con frecuencia cuando la muestra presenta mayor complejidad, como presencia de leucocitos, hematíes o abundantes restos celulares. En este caso, la muestra se centrifuga a través de diferentes capas de densidad, lo que permite separar los espermatozoides más viables del resto de componentes.
En casos concretos, especialmente cuando existen alteraciones severas de la calidad seminal o fallos repetidos de fecundación, pueden emplearse técnicas adicionales de selección espermática, como:
• Selección mediante unión a ácido hialurónico.
• Sistemas de microfluidos para selección funcional.
Estas técnicas permiten una selección más específica basada en características funcionales del espermatozoide.