Un nuevo trabajo de investigación desarrollado en IVF-Life, bajo la dirección de la embrióloga clínica Alessandra Parrella, ha comparado dos técnicas de microinyección de espermatozoides en ovocitos durante la ICSI, el procedimiento más frecuente para tratar la infertilidad masculina. Este estudio se presentará durante la edición de este año de ASEBIR, que se celebrará en noviembre en Barcelona.

La ICSI puede realizarse principalmente por dos métodos: la técnica de aspiración, que consiste en succionar ligeramente parte del citoplasma del óvulo para facilitar la introducción del espermatozoide, y la técnica de presión, que inyecta el espermatozoide directamente aplicando presión, sin extraer citoplasma. Aunque la aspiración es la más común, existe poca evidencia científica que analice si estas diferencias técnicas pueden afectar los resultados.
El estudio prospectivo incluyó a 35 pacientes entre marzo de 2024 y marzo de 2025. En cada ciclo, los ovocitos maduros se dividieron en dos grupos para microinyección por aspiración o por presión, permitiendo una comparación directa con control de variables.
Los resultados mostraron tasas similares de fecundación y desarrollo embrionario entre ambas técnicas. Sin embargo, la técnica por presión se asoció con una menor tasa de ovocitos degenerados (0%) frente a la aspiración (5,7%), un dato que sugiere mayor seguridad para la integridad de los óvulos.
“Aunque ambos métodos son efectivos, el uso de presión para la inyección parece reducir el daño a los ovocitos, lo que nos puede ayudar a optimizar la técnica y mejorar las posibilidades de éxito”, comenta Parrella. “Este estudio -continúa- aporta una valiosa contribución para mejorar los resultados en reproducción asistida, aportando evidencias que ayudarán a los embriólogos a elegir la técnica más adecuada para cada paciente”.