En la última década, España ha experimentado un notable retraso en la edad de las mujeres para tener su primer hijo, que supera ya los 32 años, acompañado además de un incremento significativo en el número de mujeres que deciden ser madres después de los 40 años.
Según el informe sobre natalidad en España publicado recientemente por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2014, el 7,2% de los nacimientos correspondían a madres de 40 años o más, mientras que en 2024 este porcentaje ascendió al 10,4%.

En este sentido, según este informe, que recoge el número total de nacimientos y defunciones que se produjeron en nuestro país durante el pasado año, nacieron en España 33.570 bebés de madres mayores de 40 años, una cifra superior a la de hace una década y que parece consolidar esta tendencia al retraso de la maternidad.
Estos datos reflejan una transformación social y económica que ha llevado a muchas mujeres a posponer la maternidad por diversos factores, lo que lleva aparejado también un aumento de la demanda de los tratamientos de reproducción asistida: en 2003 se llevaron a cabo aproximadamente 31.000 tratamientos en España. Para 2022, esta cifra aumentó a más de 198.000 ciclos, lo que supone que se ha multiplicado por 6 esta demanda.
En 2022, además, el 12% de los nacimientos en España fueron resultado de estos tratamientos, según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF). Estas cifras han ido en aumento, reflejando la creciente demanda de soluciones para la fertilidad en mujeres de mayor edad.

Una de las opciones que ha ganado más popularidad en los últimos años es la congelación de óvulos. Entre 2011 y 2021 se ha multiplicado por 15 el número de mujeres en España que deciden congelar sus óvulos, según los datos recogidos por la SEF. De ellas, casi el 70% lo hace por motivos sociales, y solo 3 de cada 10 opta por la criopreservación por motivos médicos (cirugías o tratamientos como la quimioterapia que pueden dañar la reserva ovárica).
Este aumento en la demanda de técnicas de reproducción asistida y la crioconservación de óvulos responde a diversos factores. Entre ellos, se encuentran los cambios en la vida laboral y personal, la búsqueda de estabilidad económica y de pareja, así como una mayor concienciación sobre las opciones de preservación de la fertilidad.
En IVF-Life somos conscientes de las dificultades que encuentran muchas mujeres para conseguir la maternidad con una edad avanzada. Por ello, ofrecemos asesoramiento personalizado y tratamientos de vanguardia en reproducción asistida y preservación de la fertilidad. Nuestro objetivo es acompañar a cada mujer en su camino hacia la maternidad, ofreciendo apoyo y soluciones adaptadas a sus necesidades individuales.