Una investigación liderada por la directora de Laboratorio del grupo IVF-Life, Llanos Medrano, sugiere que el uso de medios de cultivo con GM-CSF durante el cultivo de embriones descongelados antes de su transferencia podría mejorar las tasas de embarazo clínico en pacientes que utilizan sus propios ovocitos.
El trabajo, presentado esta semana como comunicación oral en el congreso anual de la European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE), analizó los resultados obtenidos en 782 transferencias de embriones congelados realizadas entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025.
El GM-CSF (factor estimulante de colonias de granulocitos y macrófagos) es una molécula presente de forma natural en el endometrio que participa en la comunicación entre el embrión y el útero durante los primeros momentos del embarazo. Su función está relacionada con la regulación inmunológica y con la creación de un entorno favorable para la implantación embrionaria.
Partiendo de esta base biológica, el equipo investigador quiso analizar si exponer los embriones a medios que contienen esta molécula durante las horas previas a la transferencia podría traducirse en mejores resultados reproductivos.
Para ello, los investigadores compararon dos grupos de pacientes sometidas a transferencia de embriones congelados. En uno de ellos, los embriones se recuperaron tras la desvitrificación y se transfirieron utilizando medios enriquecidos con GM-CSF, mientras que en el otro se emplearon medios convencionales.

Los resultados mostraron que, en los tratamientos realizados con ovocitos propios, el uso de GM-CSF se asoció a un incremento significativo de la tasa de embarazo clínico, es decir, aquellos embarazos en los que ya es posible confirmar ecográficamente la presencia del saco gestacional y la evolución inicial de la gestación.
Según los investigadores, este hallazgo podría indicar que el efecto del GM-CSF no se limita únicamente a favorecer la implantación del embrión, sino también a contribuir a la estabilidad y continuidad del embarazo durante sus primeras etapas.
Sin embargo, el estudio no observó diferencias significativas en los ciclos realizados con ovodonación, lo que sugiere que el posible beneficio de esta estrategia podría depender de características propias de cada grupo de pacientes.
"El objetivo de la investigación en reproducción asistida es identificar pequeñas mejoras que, sumadas, puedan aumentar las probabilidades de éxito de nuestros pacientes. Estos avances también contribuyen a desarrollar tratamientos cada vez más personalizados y adaptados a las características de cada paciente", explica la doctora Llanos Medrano.
Los autores subrayan que, aunque se trata de un estudio retrospectivo y serán necesarios nuevos trabajos para confirmar estos resultados y evaluar su impacto sobre las tasas de recién nacido vivo, los datos obtenidos apuntan a que el uso de GM-CSF durante la preparación y transferencia de embriones congelados podría convertirse en una herramienta adicional para optimizar los resultados de determinados tratamientos de fecundación in vitro.
La investigación forma parte de los cuatro trabajos científicos que IVF-Life presenta este año en el congreso de la ESHRE, considerado el principal encuentro europeo en medicina reproductiva y embriología.