Una investigación realizada por el grupo IVF-Life y liderada por la embrióloga Alessandra Parrella, de IVF-Life Alicante, ha demostrado que la selección espermática mediante microfluidos mejora significativamente los resultados de los tratamientos de fecundación in vitro (FIV), en comparación con el método convencional conocido como swim-up. El estudio, que será presentado en el próximo Congreso ASEBIR 2025, abre la puerta a una mejora importante en las tasas de embarazo y nacimiento en parejas que recurren a técnicas de reproducción asistida.
La calidad del espermatozoide es un factor decisivo en la fecundación, el desarrollo embrionario y el éxito del tratamiento. En este trabajo se han comparado directamente ambas técnicas de selección espermática en un grupo de 43 parejas, analizando sus resultados tanto con ovocitos propios como con ovocitos donados.

Los espermatozoides seleccionados con microfluidos, una técnica que permite seleccionar los espermatozoides con mejor integridad genética y menor estrés oxidativo, ofrecieron mejores tasas de fecundación, formación de embriones y nacimientos vivos.
En los ciclos con ovocitos donados, la tasa de fecundación con microfluidos alcanzó el 75,2%, frente al 59% obtenido con el método swim-up. La tasa de formación de blastocistos (embriones desarrollados) también fue superior con microfluidos: 50,5% frente al 31,4%. Y lo más importante: la tasa de nacidos vivos fue más del doble con microfluidos (56,2%) en comparación con el método tradicional (21%).
En los tratamientos realizados con óvulos propios, los beneficios fueron similares. La tasa de fecundación aumentó del 68,1% al 76% con microfluidos. La tasa de embarazo también mostró una mejora considerable, pasando del 37,5% con swim-up al 80% con microfluidos. Además, no se registraron pérdidas gestacionales en los ciclos con esta nueva técnica, frente a un 25% de pérdidas cuando se usó el método tradicional.
“El uso de microfluidos permite seleccionar espermatozoides con mejor calidad genética, lo que se traduce en embriones más viables y mejores tasas de embarazo”, explica la embrióloga Alessandra Parrella. “Aunque el swim-up sigue siendo válido, nuestros resultados sugieren que los microfluidos pueden suponer una mejora sustancial, especialmente en casos complejos o con antecedentes de fallos previos”.