En esta innovadora investigación llevada a cabo por Alba Alarcón, Embrióloga en los laboratorios de IVF-Life Madrid se ha abogado por analizar la sangre de un grupo de pacientes que han experimentado fallos de implantación recurrentes (FIR) de causa inexplicable, con el fin de estudiar su inmunidad celular.
El motor del estudio es, por ende, averiguar si algún tipo de desequilibrio en este contexto pudiese ,ser el que da lugar a ese fallo reproductivo.
El fallo de implantación de define clásicamente como la no consecución del embarazo en pacientes menores de 40 años habiendo transferido al menos 4 embriones de buena calidad en estadio de células, divididos en un mínimo de 3 transferencias. En la práctica clínica actual, siendo los especialistas más conocedores de los factores que lo propician y existiendo abordajes, técnicas y tecnologías más eficientes para su manejo, el diagnóstico del FIR suele venir antes de que se cumplan las premisas de la definición que se acaba de exponer.
Los casos de FIR suelen darse por causas uterinas, embrionarias, inmunológicas o por alteraciones de la coagulación, entre otras y, aun así, hay un pequeño porcentaje de estas pacientes (menor al 5%) cuyo fallo reproductivo se considera de origen inexplicable. Es en este grupo en el que Alarcón se ha centrado para, como ya se ha mencionado, observar su inmunidad celular y averiguar si detrás de esta se esconde alguna alteración que pudiese mejorar el pronóstico de estos tratamientos de reproducción asistida.
Las pacientes que han conformado la muestra de esta investigación han sido, por un lado, 12 mujeres no embarazadas con antecedentes de FIR inexplicable y, por otro, dos grupos de control, estando compuesto el primero por 40 mujeres en edad fértil que hubiesen dado a luz a al menos un recién nacido vivo y el segundo por 60 pacientes sin precedentes de gestación.
Además, se incluyeron en el estudio variables como su edad, número de ciclos fallidos, tipo de infertilidad ya sea primaria o infertilidad secundaria– y el historial de alteraciones inmunológicas ya estudiadas.
Una vez establecido dicho grupo y recogidos todos los datos de valor, se procedió al análisis de diferentes subpoblaciones linfocitarias y monocitos en la sangre periférica de las pacientes. Tanto los linfocitos como los monocitos son células que regulan la respuesta inmunitaria de un individuo y, por ello, se han sometido a estudio, con el fin de encontrar alguna asociación entre sus niveles y el FIR inexplicable.
Las subpoblaciones linfocitarias -es decir, los tipos de linfocitos- analizadas han sido la T (interviniente en la inmunidad celular) y la B (productora de anticuerpos), además del porcentaje de células natural killer (NK), que se relacionan con la respuesta inmune innata, y de células natural killer T (NKT), que muestran algunas propiedades de los linfocitos T y otras de las células asesinas naturales.
Los resultados de la investigación revelan que, en comparación con los dos grupos de control, el grupo de pacientes con un historial de FIR presentó niveles más altos de linfocitos NKT, linfocitos T citotóxicos y B, y, a su vez, porcentajes menores de linfocitos T. Respecto a la información extraída estudiando los datos junto a los factores edad, tipo de infertilidad y número de fallos de implantación, se observó que las pacientes menores de 35 años presentaron un porcentaje significativamente menor de linfocitos T que las pacientes que superaban dicha edad.
Lo que finalmente se evidencia es que el perfil inmunofenotípico de las mujeres con FIR que formaban parte de nuestro estudio parece mostrar alteraciones en las subpoblaciones linfocitarias, con un posible rol patogénico. De igual manera, se concluye que la edad podría influir en el sistema inmunológico celular de dichas pacientes.