La maternidad ya no es como hace diez años en Alicante. La provincia pierde nacimientos de forma progresiva, las mujeres tienen hijos cada vez más tarde y la reproducción asistida gana peso como respuesta a un cambio social y demográfico que los especialistas consideran ya estructural.
Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan esta transformación. Alicante registró 13.207 nacimientos en 2024, cerca de 3.000 menos que hace una década. Al mismo tiempo, la edad media para ser madre supera ya los 32 años y cuatro de cada diez nacimientos corresponden a mujeres mayores de 35 años.
La combinación de estos factores ha convertido la fertilidad en una cuestión cada vez más presente en la realidad de muchas familias alicantinas. Según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) y el Ministerio de Sanidad, 1 de cada 10 bebés nace ya en España gracias a técnicas de reproducción asistida.
Para la doctora Paloma Baviera, ginecóloga especialista en reproducción asistida de IVF-Life Alicante, detrás de esta evolución existe un cambio profundo en la forma de planificar la maternidad. “Cada vez vemos pacientes que deciden buscar el primer embarazo en edades más avanzadas. La maternidad se ha desplazado por motivos laborales, económicos, personales o de estabilidad de pareja, y eso tiene consecuencias directas sobre la fertilidad”, explica.
En este sentido, recuerda que la fertilidad femenina disminuye de forma significativa a partir de los 35 años, especialmente en relación con la reserva ovárica y la calidad de los óvulos. “Muchas mujeres llegan a consulta pensando que la fertilidad se mantiene estable hasta los 40 años y no siempre son conscientes del impacto que tiene la edad sobre las posibilidades de embarazo”, añade.

La maternidad tardía se ha convertido en una de las grandes transformaciones demográficas de la provincia. Si hace una década el perfil mayoritario de madre se situaba en torno a los 30 años, hoy el retraso en la edad para tener hijos es una tendencia consolidada. El descenso de nacimientos tampoco es un fenómeno aislado. Alicante mantiene un crecimiento vegetativo negativo, con más defunciones que nacimientos, dentro de un contexto nacional marcado por la caída de la fecundidad y el envejecimiento de la población.
En paralelo, los tratamientos de reproducción asistida han dejado de percibirse como algo excepcional para convertirse en una realidad cada vez más habitual. Los especialistas destacan además que el perfil de pacientes también ha cambiado en los últimos años.
“Hoy vemos perfiles mucho más diversos. Desde mujeres que retrasan la maternidad, hasta parejas que buscan su primer hijo a edades más avanzadas o pacientes que quieren preservar su fertilidad para el futuro. La reproducción asistida ya forma parte de la realidad reproductiva de muchas familias”, señala la doctora Baviera.
El incremento de la demanda también ha ido acompañado de una mayor normalización social de estos tratamientos. España se sitúa actualmente entre los países europeos con mayor actividad en reproducción asistida y la Comunidad Valenciana se ha consolidado como uno de los principales focos nacionales de este tipo de medicina.
Los expertos insisten, no obstante, en la importancia de la información y la prevención. “La medicina reproductiva ha avanzado muchísimo y ofrece soluciones que hace años eran impensables, pero sigue existiendo un factor que no podemos modificar, como es la edad reproductiva. Por eso es fundamental mejorar la educación en fertilidad y que las personas puedan tomar decisiones con toda la información posible”, concluye la doctora Paloma Baviera.