Recordamos que, en España, la donación de gametos es anónima y protegida por ley. IVF-Life sólo puede revelar a los pacientes el grupo sanguíneo de la donante y su edad.
La edad será revelada durante la 12ª semana de embarazo y el grupo sanguíneo se revelará después del parto.
En España, las donantes pueden tener entre 18 y 35 años. Sin embargo, en IVF-Life, la mayoría de nuestras donantes tienen menos de 30 años. Garantizamos así la calidad óptima de los ovocitos.
A parte de este test obligatorio, es muy probable que el médico pida a los pacientes más resultados de pruebas en función de su historia médica. Todos pueden realizarse o bien en casa antes de venir a IVF-Life, o bien directamente en la clínica.
Normalmente se tiene que contar unas 6-8 semanas entre la primera visita y el transfer embrionario. Sin embargo, muchas circunstancias influyen en la duración total de un tratamiento.
Por ejemplo, que los pacientes quieran venir en unas fechas concretas durante el año para el transfer, o bien si necesitan hacer una biopsia endometrial o un PGS que incluye un ciclo más de tratamiento, etc.
No. A diferencia de otras clínicas de reproducción asistida, en IVF-Life garantizamos embriones a día 3 o a día 5 (blastocistos) según el tratamiento escogido. En otras palabras, garantizamos a nuestros pacientes un transfer embrionario.
Una garantía de ovocitos, por muchos que sean, no garantiza su fecundación. Es algo muy importante a la hora de empezar un tratamiento de fertilidad.
Sí, el límite máximo de edad para la madre receptora es de 49 años. Sin embargo, es el equipo médico IVF-Life quien toma la decisión final.
Las anomalías cromosómicas pueden dividirse en dos tipos: numéricas y estructurales.
Esta biopsia puede ayudar a identificar problemas que podrían afectar a la implantación del embrión. Por ejemplo, permite detectar la endometritis crónica, una inflamación del endometrio que puede afectar a la implantación y que, si se diagnostica, puede tratarse antes de proceder con la fecundación in vitro (FIV).
De esta forma, el tratamiento de los problemas detectados puede favorecer la implantación y contribuir al éxito del tratamiento.
Los resultados de este análisis pueden ser normales o patológicos. Los primeros indican que el número de copias de los cromosomas evaluados es el adecuado, lo que supone una mayor probabilidad de fertilidad.
Por su parte, si el resultado es patológico puede indicar más posibilidades de generar embriones con alteraciones cromosómicas, una situación que puede derivar en problemas de fertilidad o abortos espontáneos.
Sí, es posible mejorar la calidad del semen y reducir la fragmentación del ADN espermático mediante cambios en el estilo de vida y hábitos saludables. El objetivo es reducir algunos de los factores que pueden favorecer el daño del ADN de los espermatozoides, especialmente el estrés oxidativo.
Sin embargo, el grado de mejora dependerá de la causa de la fragmentación y de las características de cada paciente. Por esta razón, cuando existe una fragmentación elevada, es importante realizar una valoración médica que permita identificar posibles factores asociados y determinar si, además de los cambios en el estilo de vida, es necesario recurrir a otras medidas o tratamientos.