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¿Qué es el hidrosálpinx y cómo afecta a la fertilidad?

Como su propia etimología indica, el concepto ‘hidrosálpinx’ se conforma al juntar dos palabras de origen griego: hidro (agua) y sálpinx, que significa trompa. De esta forma se dilucida que el hidrosálpinx es una patología de las trompas de Falopio que implica una acumulación de líquido en las mismas y, a lo largo de este artículo, veremos por qué esta condición puede influir negativamente en la consecución del embarazo y qué vías de tratamiento existen para solventar este suceso. 

¿Qué papel juegan las trompas de Falopio a la hora de hablar de reproducción?

Para poder entender las implicaciones de las patologías asociadas a las trompas de Falopio es primordial conocer previamente qué cometido tienen estas y ser conscientes del rol esencial que desempeñan en el proceso de tener descendencia.

Las trompas de Falopio son los conductos que conectan los ovarios con el útero. Por ello, una de sus funciones es transportar los óvulos liberados durante la ovulación, tras ser estos captados por sus fimbrias. Posteriormente, el óvulo es arrastrado hacia el útero gracias a unas células ciliadas (es decir, con vellosidades), que generan un flujo en dicha dirección. Los espermatozoides, que “nadan” en sentido contrario, se encuentran en ese instante con el óvulo, convirtiendo a las trompas asimismo en el lugar donde ocurre la fertilización. Los ovocitos captados por la trompa que no hayan sido fecundados en unas 24 horas “desaparecen”, lo cual muestra que la fecundación se da en un momento muy preciso.

Cuando las trompas de Falopio están obstruidas o dañadas, tal y como ocurre en los casos de hidrosálpinx, estas tareas pueden verse comprometidas y dar lugar a que la fertilización e implantación se tornen en algo arduo o imposible.

Hidrosálpinx: definición y sintomatología

Tal y como se mencionaba con anterioridad, el hidrosálpinx se presenta como una acumulación anormal de líquido en las trompas de Falopio, el cual propicia que estas se dilaten. Cabe destacar asimismo que el hidrosálpinx puede ser unilateral o bilateral -dependiendo de si afecta a una de las trompas o a ambas- y que las causas principales vinculadas a su aparición son las infecciones que la paciente haya experimentado o las adherencias abdominales que se pueden dar, por ejemplo, en las mujeres con endometriosis.

Adicionalmente, otros factores, como haber sufrido un embarazo ectópico, desencadenan también la aparición de adherencias, al igual que algunas cirugías o traumatismos pueden originar hidrosálpinx. En resumidas cuentas, lo primordial es entender que las trompas de Falopio se dilatan porque se obstruyen y dejan de cumplir la importante función de originar el flujo conductor que tiene por destino el útero.

Si bien hay multitud de pacientes que se muestran asintomáticas, dentro del cuadro de manifestaciones clínicas que las mujeres con hidrosálpinx describen se encuentran el dolor pélvico crónico, los desequilibrios menstruales o la dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales). No obstante, en ambos casos el diagnóstico no siempre llega de manera obvia a las mujeres en edad fértil, pues el hidrosálpinx no tiene por qué visualizarse en los controles ginecológicos rutinarios y los síntomas pueden ser tan leves o propios de otras condiciones, que solo se relacionan con la patología al buscar atención especializada, como la que se brinda al pedir consejo reproductivo.

¿Cómo se diagnostica el hidrosálpinx?

Identificar condiciones como el hidrosálpinx resulta esencial para los profesionales de la medicina reproductiva para poder elegir el abordaje y tratamiento más adecuados para cada mujer. Ante la sospecha de que alguna patología tubárica pueda estar entorpeciendo la consecución del embarazo, se pueden emplear diversas técnicas que confirmen dicha hipótesis y proporcionen más información sobre la misma.

En términos generales, es la ecografía transvaginal el método principal por el cual se diagnostica el hidrosálpinx, ya que las trompas de Falopio que se encuentran dilatadas se visualizan con claridad. De igual manera, la resonancia magnética resulta extremadamente útil para corroborar la existencia de la patología.

Por otro lado, la laparoscopia es una técnica de diagnóstico más tradicional que proporciona una imagen directa de las trompas, conseguida mediante un endoscopio. Con el fin de introducir este instrumento en el cuerpo de la mujer se realiza una pequeña incisión en su abdomen y para ello, es necesario el uso de anestesia. Esto convierte a este método en un proceso que, si bien se considera seguro, es más invasivo que el resto de alternativas y por ello, más que estar orientado al diagnóstico del hidrosálpinx, se emplea para realizar salpingectomías (extirpación de una o ambas trompas de Falopio).

Otra de las pruebas que algunos profesionales recomiendan en estos casos es la histerosalpingografía (HSG). La viabilidad de este procedimiento se nutre de la visualización de las trompas de Falopio y la cavidad uterina mediante rayos X, la cual se hace posible al administrar un contraste yodado que permite estudiar la permeabilidad de las trompas. Además, en otro contexto, la HSG es útil para detectar anomalías uterinas, adherencias o cicatrices que puedan estar impidiendo la implantación del embrión o provocando pérdidas gestacionales.

No obstante, a pesar de la prevalencia de todas estas técnicas, cabe mencionar la más novedosa, que es la histerosonografía. Esta, que realizamos in-house en nuestros centros, se presenta como un procedimiento similar al de la HSG, con la ventaja que supone sustituir la radiación por la ecografía, lo cual resulta inocuo para la paciente y permite, mediante la aplicación de un contraste en la cavidad, visualizar las trompas.

¿Puedo ser madre si tengo hidrosálpinx?

Si desde IVF-Life transmitimos persistentemente nuestro afán por el desarrollo científico y nuestra apuesta por la excelencia médica, es para hacer entender a nuestros pacientes que un equipo experimentado y experto en medicina reproductiva es una pieza indispensable del puzle que representa el proyecto de crear vida. Las historias de pacientes con hidrosálpinx que han conseguido ser madres a través de los tratamientos propuestos por nuestros profesionales especializado en reproducción asistida integran la evidencia de que tú también podrás alcanzar tu meta. 

El enfoque ante los casos de hidrosálpinx se fundamentará en la trascendencia de este, siendo común optar por la intervención quirúrgica, siempre y cuando el hidrosálpinx se comunique con el útero. La cirugía tiende a llevarse a cabo como medida preventiva ante un posible embarazo, pues el líquido que hemos mencionado que se acumula en las trompas puede ser tóxico para el embrión y afectar a la receptividad endometrial. 

Posteriormente, los especialistas de IVF-Life elegirán el tratamiento más apropiado, que en la mayoría de los casos suele ser la Fecundación in vitro, que radica en la fertilización de un óvulo con semen -de una pareja masculina o de un donante- y que se lleva a cabo en nuestros laboratorios. 

Si tras haber leído este artículo te has sentido identificada con alguno de los síntomas señalados y estás atravesando dificultades para quedarte embarazada o si ya eres conocedora de tu diagnóstico de hidrosálpinx y quieres ser madre, te animamos a formar parte del éxito de nuestros centros. Contáctanos hoy mismo y comienza a nuestro lado el viaje hacia la maternidad.