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Preservación de la fertilidad: Un paso más en la liberación de la mujer
10 AGO, 2016
La vitrificación de óvulos permite posponer la maternidad hasta el momento en que se desee, sin que esto suponga un detrimento en la posibilidad de éxito o en las malformaciones fetales asociadas a la edad.

A mediados del siglo XX, la aparición de los modernos y seguros métodos anticonceptivos, así como su aceptación social, lograron un importantísimo hito en la vida reproductiva de la mujer. Por primera vez en la historia era posible decidir tanto  el número de hijos que se deseaba como el momento adecuado para hacerlo, independientemente de la actividad sexual. Millones de mujeres se beneficiaron y siguen beneficiándose de estos métodos, que han favorecido la evolución socio cultural e incluso laboral de la mujer. 

Al igual que entonces, a principios del siglo XXI asistimos a la optimización y desarrollo de una novedosa técnica que influye directamente sobre la planificación de la vida reproductiva. Con ella,  no sólo es posible establecer la edad mínima a la que se quiere tener descendencia y el número de hijos (lo que se consigue con los métodos anticonceptivos), sino que es posible posponer  la maternidad hasta el momento en que se desee, sin que esto suponga un detrimento en la posibilidad de éxito  o en las malformaciones fetales asociadas a la edad.

La edad de la mujer deja con ella de ser un problema biológico irresoluble, un reloj que cuenta los minutos inexorablemente y que camina a la incapacidad para procrear. Hablamos de la vitrificación de ovocitos con fines reproductivos (preservación de la fertilidad).

En una sociedad cada vez más competitiva, donde muchas mujeres estudian o trabajan durante largo tiempo antes de conseguir la estabilidad laboral, social y económica necesarias para una maternidad responsable, cobra cada vez más sentido una técnica que consigue independizar de la edad la función reproductiva. La vitrificación de ovocitos se orienta a pacientes jóvenes, entre 18 y 35 años, que desean asegurar su fertilidad y baja tasa de malformaciones fetales, sin renunciar por ello a sus estudios, trabajo, carrera, etc…

Es además una forma de liberar la presión social existente para que una mujer encuentre pareja antes de que su fertilidad se vea mermada. Asimismo, médicamente se utiliza también para asegurar la fertilidad en pacientes que reciben algún tipo de tratamiento que destruya las células reproductivas (quimioterapia, cirugía…) conservando de esta forma la posibilidad de que estas mujeres, después de superar una enfermedad grave (generalmente oncológica) puedan ser madres.

¿Cómo se realiza la vitrificación de óvulos?

En la práctica el proceso es muy sencillo. Una vez que la mujer ha decidido conservar sus ovocitos, puede acudir a IVF-Spain,  el médico realizará una correcta historia clínica, exploración física y algunas pruebas complementarias para valorar si es posible e informar de las expectativas del tratamiento (número de óvulos esperados, etc…). 

Posteriormente se realiza una estimulación ovárica controlada e individualizada en base a los datos previamente obtenidos en consulta. La estimulación se inicia en los primeros días de la menstruación y continúa durante unos diez días. Tras ello, mediante cirugía mínimamente invasiva, casi como si de una extracción de sangre se tratara, se extraen los óvulos estimulados, y se llevan a un laboratorio especializado de medicina reproductiva, donde un biólogo experto les aplicará la técnica de vitrificación (congelación rápida que no genera cristales de hielo). 

Los embriones son sumergidos en nitrógeno líquido y conservados a -176 ºC hasta que la mujer decida utilizarlos, no habiendo técnicamente límite temporal para dicha congelación. 

En la práctica, cada vez son más las mujeres que deciden vitrificar ovocitos en su juventud. En los últimos años se ha incrementado progresivamente el número de mujeres que recurren a esta técnica en España y en los países desarrollados. Existen incluso grandes empresas como que lo han planteado como un incentivo para sus trabajadoras.

Dado que la vitrificación de ovocitos se realiza exclusivamente con el material reproductivo de la mujer (no es necesaria por tanto la elección de un varón como padre del futuro bebé), y que este genera mayores probabilidades de embarazo y menores de malformaciones cuanto más joven se es, la edad media de las pacientes que se someten a este tratamiento ha disminuido progresivamente.

En la actualidad, si una mujer se plantea realizar esta técnica, sólo tiene que pedir cita en un centro moderno y avanzado de reproducción asistida, como IVF-Spain, donde el médico estará encantado de poder atenderla.

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