Sentimientos ante la donación de óvulos

En España la donación de óvulos lleva regulada por ley ya más de 30 años. Por ello, podríamos pensar que la sociedad la ha normalizado y que hoy en día ya no sorprende ni incomoda a nadie. Sin embargo, sigue siendo un tema rodeado de mitos y tabús, por lo que es comprensible que tanto donantes como parejas o mujeres receptoras tengan dudas sobre el proceso.

La donación de óvulos es un procedimiento completamente anónimo: los padres receptores no conocerán la identidad de la donante ni ésta sabrá quiénes son los progenitores ni el futuro bebé. Tras el tratamiento y durante el embarazo los padres solo llegarán a conocer la edad de la donante y su grupo sanguíneo.

“Podemos asegurarte que el bebé que nazca de este tratamiento será muy querido. Haremos todo lo que podamos para darle todo lo mejor.”

¿Y qué sienten aquellos pacientes que han decidido someterse a un tratamiento mediante donación de óvulos de otra mujer anónima? No es fácil al principio para ellos aceptar que no serán padres si no es gracias a una desconocida que ha decidido ayudarles. Es doloroso renunciar a compartir genética con su bebé, algo que siempre habían dado por sentado. Sin embargo, tras ese proceso de “duelo genético” y aceptación, cuando por fin llega el tan deseado bebé, solo sienten una gratitud inmensa.

Nuestra clínica de fertilidad recibe con frecuencia cartas anónimas dirigidas a las donantes, cuya identidad los padres desconocen. Cartas que muestran lo que se siente al recibir uno de los mayores regalos que podrían haber recibido: su bebé. Aquí mostramos una carta que escribieron unos padres a su donante:

Querido Ángel donante,

Nunca tendremos suficientes palabras para agradecerte lo mucho que has hecho por nosotros. De todas maneras, esperamos que esta carta al menos sirva para expresarte nuestra más sincera gratitud.

Ya que no se nos permite revelarte nuestra identidad, pensamos que al menos podríamos contarte un poco de cómo hemos llegado a necesitar tu regalo tan especial.

Cuando por fin nos encontramos, mi (ahora) marido y yo ya teníamos casi 40 años. Ambos por separado, siempre habíamos querido ser padres, pero nunca habíamos encontrado la pareja adecuada. Cuando finalmente nos conocimos, descubrimos rápido que habíamos encontrado nuestra pareja de por vida. Empezamos a intentar tener familia y nos casamos.

Desafortunadamente, no tuvimos éxito y ese bebé no llegaba, así que decidimos intentar una Fecundación in Vitro. Durante dos años tuvimos 6 ciclos de tratamiento de FIV con mis propios óvulos. Mi óvulos eran de mala calidad. Con el paso del tiempo, vimos que nuestro sueño se desvanecía, ya que la mayoría de mis óvulos eran inmaduros o no fecundaban. En el caso de aquellos que sí que lograban fecundarse, los embriones resultantes se detenían a partir del día  4 de desarrollo embrionario. En el tercer intento,  logramos transferir un embrión, pero acabó en un embarazo bioquímico. De nuevo, nos hundimos por la pérdida.

A finales del segundo año, nos dijeron que no podríamos tener hijos usando mis propios óvulos. Esta noticia nos rompió el corazón. Después de un periodo de duelo, nos dimos cuenta de que nuestro deseo de formar una familia seguía ahí, así que decidimos recurrir a la ayuda de un donante de óvulos. Desde entonces, hemos estado buscando por todo el mundo el programa de donación y la donante adecuada.

IVF-Spain nos impresionó mucho. En particular, por su proceso de selección de donantes. Sabemos que se han esforzado mucho en seleccionarte a ti como nuestro Ángel Donante. Estamos convencidos de que eres una persona increíble, amable y generosa. Simplemente el hecho de que hayas pasado voluntariamente por este proceso muestra lo maravillosa persona que debes ser.

Podemos asegurarte que el bebé que nazca de este tratamiento será muy querido. Haremos todo lo que podamos para darle todo lo mejor.

Tus agradecidos Receptores