Sangrado de implantación: ¿Cómo puedo reconocerlo?

Una de cada tres mujeres presenta sangrado de implantación. Entre la primera y segunda semana de gestación detectan una ligera pérdida de sangre que sucede cuando el embrión anida en la pared del útero. Puede ser uno de primeros signos evidentes de embarazo.

También puede llegar a ser un momento de verdadera angustia para quien desean tener un bebé, ya que se puede llegar a confundir, erróneamente, con el inicio de la siguiente menstruación.

Junio es el mes de la infertilidad y desde el blog de IVF-Spain queremos ayudar a despejar las dudas sobre este tema tan importante para quien está buscando el embarazo, ya sea mediante la ayuda de la medicina y una fecundación in vitro o sin ella.

¿Qué es el sangrado de implantación?

Durante las primeras semanas de gestación el útero está muy irrigado. Cuando el embrión se adhiere al endometrio, que se ha engrosado para recibir al embrión, se pueden romper algunos vasos sanguíneos dando lugar a un leve sangrado vaginal.

No todas las embarazadas presentan sangrado de implantación y, si lo han tenido, no tiene porqué repetirse en todos sus embarazos.

Puede ser motivo de angustia y de estrés para quien ansía tener un bebé, ya que puede llegar a confundirse con el inicio del siguiente periodo.

¿Cuándo se produce el sangrado de implantación?

El óvulo se encuentra con el espermatozoide en las trompas de Falopio y se produce la fecundación, juntos inician un viaje hacía el útero. Entonces se inicia un proceso de división celular hasta llegan a convertirse en un blastocisto (día 5-6 de fecundación). Una vez en el útero, y para que se produzca el embarazo, el embrión deberá implantar en el endometrio de la futura madre.

Este proceso dura aproximadamente entre diez y catorce días tras la concepción, por lo que ese pequeño sangrado puede llegar a confundirse con el inicio de la menstruación.

¿Cómo diferenciar entre sangrado de implantación o menstruación?

Como ya hemos mencionado en este artículo, dado que el sangrado de implantación puede producirse durante las primeras semanas de gestación, no resulta extraño que pueda llegar a confundirse con el principio de la próxima regla.

Si bien por fechas es difícil de diferenciar, existen otros factores que nos pueden ayudar a identificar fácilmente que se trata de un sagrado por la correcta implantación del embrión en la pared del útero.

Un aspecto a valorar es la cantidad. El sangrado que sucede cuando el embrión se adhiere a la pared uterina es más leve que el de la menstruación. Puede ser desde una gota hasta un ligero sangrado. Es cierto que la cantidad al inicio de la menstruación suele ser leve. Sin embargo esta irá en aumento con el paso de los días.

El color también nos puede ayudar a identificar un sangrando de otro. La sangre habitual en la implantación es más oscura, a diferencia del rojo vivo que suele aparecer durante la regla.

En comparación con la menstruación, la duración del sangrado es más corta. Mientas que en la menstruación, según van pasando los días, aumenta la cantidad de sangrado, en el de implantación puede durar unas hora o no pasar de los tres días. Otro factor clave es la textura que suele ser más fluida y ligera.

Lo cierto es que cada mujer es única, como lo son sus síntomas y el sangrado que experimenta durante cada periodo. Por lo que resulta importante observar otro tipo de síntomas que pueden indicar que se trata del inicio de un embarazo.

Síntomas de embarazo como: la sensibilidad en los pechos, las náuseas a determinadas horas, el cansancio o la necesidad constante de acudir al baño, nos pueden estar dando pista de que hemos logrado el deseado embarazo.

¿Cómo confirmar que realmente estás embarazada?

Los más sencillo es realizar un test de embarazo en orina. El inconveniente es que puede resultar un poco pronto para obtener un resultado positivo. Este tipo de test tardan más tiempo en detectar los niveles de la hormona hCG (gonadotropina coriónica humana), por lo que si no se realiza en el momento adecuado, se puede obtener un falso negativo aunque sí se haya implantado el embrión.

Para poder hacer la prueba de embarazo en orina, adecuadamente, hay que esperar a que se hayan producido algunos días de retraso de la regla.

La hormona hCG, también conocida como Beta-hCG, la segrega el embrión al implantarse en el útero. Medir los niveles de la Beta-hCG resulta un indicativo fiable a la hora de evaluar si hemos conseguido el embarazo.

En centros de reproducción asistida como IVF-Spain, diez días después de trasferir el embrión a la paciente, se mide los niveles de la hormona hCG con un análisis de sangre. Para que podamos confirmar que el embarazo evoluciona favorablemente, los niveles de la hormona irán creciendo  de manera exponencial durante el primer trimestre.

Ese periodo de tiempo, entre la trasferencia del embrión o la inseminación hasta que se obtiene el resultado, se llama betaespera. Suele ser el momento más difícil para los pacientes dentro de un tratamiento de fertilidad. Se trata de un análisis de sangre que les va a cambiar la vida.

¿Cómo debes actuar si tienes un sangrado?

Si has realizado un tratamiento de fertilidad, lo primero que recomendamos es seguir con la medicación y contactar con nuestro equipo de atención al paciente para que uno de nuestros médicos especialistas en fertilidad valore que todo sigue con normalidad y te indique los pasos a seguir.

Por el contrario, si no has realizado ningún tratamiento y en caso de dudas, lo más adecuado es que consultes a tu ginecólogo para que valore de qué tipo de sangrado se trata.