Nuestra historia en busca de la Fertilidad

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Así comienza todo

Mi pareja y yo iniciamos nuestro camino hacia la fertilidad en enero de 2012. Pasamos por numerosas pruebas y procedimientos hasta realizar nuestra primera FIV (fecundación in vitro) en Inglaterra en mayo 2015.

Para poder dar sentido a todo, debo empezar diciendo que mi reserva ovárica es baja, lo que afecta enormemente a la fertilidad. Como consecuencia, realizamos dos ciclos con transferencia en fresco en Reino Unido, de la que obtuvimos un único embrión fecundado. En ese momento supimos que no iba a salir bien.

Gastamos el cupo de tratamientos que permite la sanidad pública en Reino Unido. Desde ahora, si queríamos tener un bebé, tendría que ser en una clínica de fertilidad privada. Habíamos oído hablar muy bien de las clínicas de fertilidad en el extranjero. Después de varias búsquedas en Internet, decidimos que España era el país al que deseábamos viajar. Nos convencieron sus tasas de éxito y solo estamos a unas pocas horas en avión de distancia.

En noviembre 2015 asistimos a una reunión de pacientes en Londres (Fertility Show) donde conocimos al Dr. Jon Aizpurua. Le contamos nuestra experiencia y juntos realizamos un plan de tratamiento. En la reunión de pacientes conocimos diferentes clínicas y nos gustaron muchas de ellas, pero después de la consulta con IVF-Spain sabíamos que habíamos encontrado nuestra clínica.

Estábamos seguros de que el plan que nos hicieron era más completo que el que habíamos tenido con la otra clínica durante años. Estaban convencidos de que íbamos a conseguir el embarazo.

Empieza nuestro viaje a España

Siempre lo vimos cómo algo muy positivo y una oportunidad para alejarnos de la presión habitual que habíamos sufrido durante los tratamientos en casa. Durante mis ciclos previos había trabajado y había estado en casa, pero continuar con la vida “normal” había resultado muy estresante. A veces íbamos a España solo para una o dos noches y hasta eso se convirtió en algo emocionante que nos hacía escapar de la rutina.

 

Hemos descubierto Alicante, hemos probado su exquisita gastronomía y hemos disfrutado de tiempo juntos bajo el sol. Algo que necesitábamos.

Encontramos un apartamiento que estaba muy bien de precio y en el que nos alojábamos cada vez que visitábamos la clínica. Además, encontramos la ventaja de que los vuelos solían tener precios interesantes. Intentábamos hacer coincidir nuestras vacaciones con los tratamientos y así conseguimos tener ciclos más relajados.

En el último tratamiento, estuvimos en Alicante solo dos noches y después de la transferencia embrionaria nos fuimos a Asturias y estuvimos viajando por las montañas y la naturaleza durante dos semanas. Me sentí tranquila y feliz.

Sé que en casa no me hubiera sentido igual. Además, si hubiera hecho el tratamiento de FIV en el Reino Unido, probablemente, no podría haber pedido vacaciones.

El tratamiento en España no nos supuso complicaciones, ni por las ecografías u otros procedimientos que debíamos realizar en el Reino Unido. Encontramos, de forma fácil y cerca de casa, varios hospitales y empresas que ofrecen análisis de sangre, ecografías, tratamiento con intralípidos e incluso el scratching endometrial. Por lo que no nos supuso ninguna presión o estrés adicional. Creo que fue la mejor decisión y no tendría ningún reparo en recomendar un tratamiento FIV en el extranjero.

El apoyo durante el tratamiento de fertilidad

Nuestro trato con la clínica siempre fue muy directo. Veníamos cuando nuestro plan lo decía y tomábamos la medicación cuando tocaba. Si teníamos una pregunta, le mandábamos un correo a la enfermera que teníamos asignada y siempre nos respondía.

Esperar, a veces, te produce ansiedad e incluso imaginas que al estar en otro país va a ser más difícil, pero todo lo contrario. Cuando estuvimos en la clínica en Reino Unido, también teníamos que esperar a que el doctor respondiera.

Una elección que te cambia la vida: la clínica correcta

Para nosotros elegir la clínica correcta fue muy importante. Pusimos todas nuestras esperanzas y sueños en algo que iba a cambiar nuestras vidas para siempre.

Habíamos investigado los resultados médicos y la información técnica, pero cuando conocimos al equipo, tuvimos una corazonada. Nos sentimos cómodos y supimos que era aquí donde terminaba nuestra búsqueda.

IVF-Spain destaca por sus avances médicos aplicados a la reproducción asistida. Nosotros no somos expertos, solo queríamos un sitio en el que confiar y dejar la parte científica a la clínica. Queríamos poder confiar en que todo se hacía para nosotros, sin tener que preocuparnos por el hecho de si debería ir mejor y eso es lo que encontramos allí. Nos relajamos, mientras que nos dejábamos asesorar por la clínica y sus profesionales.

Nuestra hija Bo nació en 2017, el resultado habla por sí mismo. Creemos que tomamos la decisión correcta viniendo a España para tratar nuestra infertilidad. Nos enamoramos de España y de Alicante. Lo sentimos como una segunda casa y siempre lo tendremos en nuestros corazones. Es donde concebimos a nuestra hija.

El tratamiento que recibimos era de la más alta calidad y gracias a todo el equipo de IVF-Spain y en especial a nuestra querida Dra. Isabel Herrera (probablemente la persona más encantadora que hemos conocido jamás) todos nuestros sueños se hicieron realidad y, a día de hoy, no cambiaríamos nada.