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Betaespera y síntomas: ¿Cómo sobrevivir?

Reconocer el período de la betaespera, el tiempo transcurrido entre la transferencia embrionaria y el resultado de la prueba de embarazo, es la etapa más difícil durante un tratamiento de fertilidad no es nuevo. Desde IVF-Spain queremos explicar los síntomas que ocurren durante este proceso y darte algunos consejos para ayudarte a sobrellevar la betaespera.

Para ello, hemos hablado con nuestra especialista Raquel Pascual, enfermera y psicóloga de la clínica IVF-Spain de Madrid.

Solo los pacientes que han pasado por la interminable betaespera saben lo difícil que es sobrellevarla. Para ello, con el apoyo de nuestra experta, en este artículo os ayudaremos a identificar los síntomas que se producen durante la betaespera y os daremos unos consejos para vivir mejor ese momento.

 

¿Qué es el periodo de betaespera?

Se conoce como betaespera al tiempo que transcurre desde que se realiza la transferencia de embriones (fecundación in vitro) hasta la prueba de embarazo que cuantificará los niveles de la hormona hCG, la hormona que se detectada en la orina y la sangre de una mujer embarazada.

El periodo de betaespera tiene una duración aproximada de 14 días, aunque esto puede variar dependiendo del estado de evolución embrionaria en el que los embriones fueron transferidos. Como especialistas en fertilidad, sabemos que es un momento que se vive con mucha angustia, donde estamos alerta a cada cambio que se produce en nuestro cuerpo.

 

Valores de la hormona beta-hCG

La gonadotropina coriónica humana (hCG) es una hormona liberada por el embrión desde la implantación en el útero materno.

Esta hormona favorece la secreción de progesterona por parte del cuerpo lúteo, la cual permite el desarrollo del endometrio y, con ello, el crecimiento del feto.

A medida que avanza el desarrollo fetal, los niveles de hormona beta-hCG van aumentando progresivamente hasta el segundo o tercer mes de embarazo, momento en el que empiezan a disminuir.

Por esta razón, se recomienda esperar al menos 10-14 días para realizar la prueba de embarazo tras la transferencia de embriones. Antes los niveles hormonales pueden ser insuficientes como para ser detectados. De esta manera, el resultado obtenido en el test de embarazo es más fiable y se evitan falsos positivos y negativos.

 

Cómo interpretar los resultados del test: Falsos positivos y negativos

En resumen, para poder confirmar la viabilidad del proceso, los niveles de hCG (gonadotropina coriónica humana) deben seguir un crecimiento exponencial hasta el final del primer trimestre, momento en el que los valores descenderán para mantenerse estables durante el resto de la gestación.

 

  • Falso negativo: se produce cuando el resultado del test de embarazo da negativo a pesar de haber embarazo. Esto es lo que puede ocurrir cuando hacemos el test de embarazo demasiado pronto. El problema se produce porque el valor de hormona beta-hCG está por debajo del umbral de detección del test.
  • Falso positivo: ocurre cuando el test de embarazo es positivo, pero no ha habido implantación embrionaria. La principal causa es la medicación dada para desencadenar la ovulación. Se produce cuando hacemos el test en días cercanos a la inseminación o transferencia, cuando todavía pueden quedar restos de medicación.

 

No debemos confundir los falsos positivos con los embarazos bioquímicos. Cuando ocurre un embarazo bioquímico, el resultado del test es real, ya que ha habido implantación. Sin embargo, muy poco después de implantar, el embrión detiene su desarrollo en un estadio muy temprano y, por eso, el embarazo no evoluciona. Al haber habido implantación, hay presencia de la hormona beta-hCG pero es demasiado baja debido a que el embrión ha detenido su desarrollo.

 

¿Cuánto tiempo es necesario esperar para hacer una prueba de embarazo después de una FIV?

La implantación del embrión en reproducción asistida sucede alrededor de los días 5º y 7º después de la fecundación. En un embarazo natural con un ciclo menstrual de 28 días, sucedería entre el día 19 y 23, que es el momento óptimo en el que el endometrio está receptivo para que pueda implantarse un embrión.

Según la Dra. Rut Gómez de Segura – ginecóloga y especialista en fertilidad de la clínica de IVF-Spain Madrid – es necesario esperar a la fase lútea para realizar la prueba de embarazo (desde el día que se implanta el embrión hasta que se hace la prueba de embarazo).

Un tratamiento de Fecundación in vitro tiene varias fases. La primera de ellas es la estimulación de la ovulación que va desde la menstruación hasta la punción ovárica (cuando se sacan los óvulos del ovario). Esta fase dura entre 12-14 días habitualmente.

Tras la extracción de los ovocitos comienza la segunda fase: «fase de laboratorio» cuando los óvulos se fecundan y los embriones se dejan evolucionar dentro del laboratorio. Se pueden trasferir embriones entre los días 2º y 5º de desarrollo embrionario. Según el caso, la experiencia nos demuestra que los embriones en día 5º-6º de desarrollo tienen mejor potencial para implantar.

Cuando la trasferencia embrionaria se realiza en día 5º de desarrollo (lo que conocemos como estadio de blastocisto), la prueba de embarazo (b-HCG en sangre) se programa a los 10-12 días después de la trasferencia. Esta sería la fase lútea que va desde la trasferencia hasta la prueba de embarazo.

 

¿Cuándo empiezan los síntomas en la betaespera?

Debemos aclarar que cada paciente experimenta de forma distinta el proceso de implantación embrionario y que, en los primeros días, el embrión ni siquiera ha implantado en el útero todavía.

Después de un tratamiento de reproducción asistida, los síntomas se relacionan con los efectos secundarios de la estimulación ovárica, así como la progesterona que se sigue tomando durante este tiempo.

Habrá mujeres para las que el proceso suceda de forma totalmente imperceptible, mientras que otras sí que verán cambios en su organismo, incluso en la mayoría de mujeres aparece lo que nuestra compañera y especialista Raquel Pascual denomina estado de hipervigilancia.

La hipervigilancia es un estado que muchas pacientes padecen, durante el cual mantienen mucha sensibilidad hacia cualquier signo o síntoma que va apareciendo. Es totalmente comprensible que se produzca este fenómeno durante el periodo de betaespera porque intentemos buscar respuestas que nos ayuden a identificar si el resultado de la beta ha sido positivo o negativo.

Los síntomas más frecuentes durante la betaespera son los siguientes:

  • Hinchazón abdominal
  • Molestias en los pechos
  • Orinar con frecuencia
  • Dolor lumbar
  • Dolor de cabeza y náuseas
  • Mucho sueño
  • Leve sangrado o lo que comúnmente se conoce como “sangrado de implantación”– puedes leer más sobre el sangrado por implantación aquí

 

También es normal que la mujer no sienta ninguno de estos síntomas, lo cual no indica nada, ya que hasta la prueba de embarazo no es posible saber la respuesta.

 

Consejos para sobrellevar los síntomas de la betaespera

En primer lugar, desde IVF-Spain debemos concienciarte de que va a ser una etapa difícil en la que debemos estar preparados para aceptar todas las emociones: tanto las positivas, como las negativas. Sabemos que la betaespera es un trámite durante el tratamiento que no podemos evitar, y se va a dar en todas las personas que buscan el embarazo.

En la mayoría de ocasiones solemos pecar de tener pensamientos extremistas. Debemos ser realistas con las posibilidades que tenemos y la probabilidad de éxito tras un tratamiento de fertilidad; Es claro tener una actitud positiva a pesar de ser conscientes de que puede que no consigamos el positivo.

En esta etapa, es muy frecuente la hipervigilancia, como hemos mencionado antes. Durante la betaespera nos fijaremos en todos los signos y síntomas que van apareciendo en nosotros: pecho hinchado, pinchazos en los ovarios, entre otra sintomatología. Es normal, porque en esta situación intentamos buscar una justificación que nos ayude a identificar si estamos embarazadas.

Sin embargo, hay que tener cuidado, pues la medicación hormonal que tomamos puede provocar algunos síntomas similares a los síntomas durante la betaespera. Sentirlos no significa que vayamos a tener un resultado positivo, ni por lo contrario, vaya a ser negativo.

Por otro lado, es una etapa para dedicarse a uno mismo. Es muy importante aprovechar para cuidarnos, para pensar en nosotros, dedicar tiempo a nuestros proyectos personales y, sobre todo, para hacer cosas placenteras.

<< Es muy importante tener tiempo para el ocio y seguir haciendo cosas que nos gustan; porque, si encima de todo el estrés y toda la tensión que genera el tiempo de espera, nos estamos quitando la posibilidad de hacer cosas que nos gustan, pues al final el efecto siempre va a ser negativo>> Asegura Pascual.

 

 

Una vez realizada la transferencia de embriones solo queda esperar aproximadamente dos semanas al resultado. Desear el ansiado positivo nos cambiará la vida para siempre. Somos conscientes de que durante la espera muchas mujeres se enfrentan a subidas y bajadas emocionales, como si de una montaña rusa se tratase. Miedo, alegría, entusiasmo, angustia, un conjunto de emociones que debemos controlar. Por ello, si necesitas acompañamiento emocional durante esta etapa o tienes dudas sobre alguno de tus síntomas, contacta con nosotros

¿Cómo sentiste ese momento?