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Adenomiosis uterina

Dolores menstruales…¿Has oído hablar de la adenomiosis?

Hasta hace unos años, no se sabía mucho sobre la adenomiosis. A pesar de ello, esta enfermedad era conocida por estar relacionada con sangrados abundantes, fuertes dolores menstruales, así como con el aumento del tamaño del útero. Hoy en día, gracias a los avances en la técnica ecográfica, es más fácil para los expertos diagnosticarla, aunque sigue suponiendo un gran desafío.

Esta alteración uterina puede llegar a generar problemas de fertilidad en las mujeres, obstaculizando el proceso de implantación del embrión y siendo este el motivo de recurrentes fallos de implantación.

¿Qué es la adenomiosis y cuándo se presenta?

Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada diez mujeres sufre esta enfermedad. Además, el 25% de los casos afectan a mujeres de entre 35 y 50 años.

La adenomiosis (o adenomiosis uterina) es una patología que se manifiesta por la presencia de tejido endometrial (es decir, del revestimiento del útero) en el miometrio (capa muscular del útero).

Durante la menstruación, este tejido endometrial situado dentro del miometrio se comporta de la misma forma que el endometrio que no se ha desplazado. Así, las hormonas producidas por el ovario provocan que este tejido se engrose y se degrade, generando dolores intensos y un sangrado abundante.

¿Cómo diferenciamos la endometriosis y la adenomiosis?

En más de un 10% de los casos, la adenomiosis aparece acompañada de focos de endometriosis.

De hecho, es tal su relación que, a menudo, en el campo de la ginecología y de la medicina reproductiva, también se refieren a la adenomiosis como endometriosis interna.

Lo primero para comprender la diferencia entre ambas alteraciones es saber que el útero de una mujer presenta dos capas:

  • El endometrio: capa interna. Es la parte que se prepara en cada ciclo para que se produzca la implantación del embrión y si no se produce, esta capa se desprende, provocando la menstruación.
  • El miometrio: capa muscular del útero. Responsable de las contracciones uterinas durante el parto y la menstruación.

A primera vista, la endometriosis y la adenomiosis son dos enfermedades similares que afectan a los tejidos del útero y el revestimiento del endometrio, sin embargo, es importante saber diferenciarlas.

  • La diferencia principal

En la endometriosis  (una de las principales causas de infertilidad en las mujeres) el desplazamiento de tejido endometrial se produce fuera del útero, provocando lesiones inflamatorias en otros órganos y dificultando el embarazo de forma natural.

En la adenomiosis, el desplazamiento de esas células endometriales se hace únicamente hacia la zona del miometrio (la capa central situada entre el endometrio y la capa exterior del útero).

Tipos de adenomiosis

En función de su extensión y localización, podemos encontrar dos tipos de adenomiosis:

  • Focal: También llamada adenomioma, la cual se manifiesta en forma de tumores localizados dentro del miometrio.
  • Difusa: Es la más común y afecta a gran parte del miometrio, provocando que el útero aumente su tamaño de manera excesiva.

Por otra parte, y según la ubicación del tejido endometrial en el miometrio, se puede distinguir entre adenomiosis superficial y adenomiosis profunda.

Principales síntomas de la adenomiosis

Aunque esta afección esté relacionada con una gran variedad de síntomas, los más comunes son:

  • Dolor pélvico (durante el ciclo menstrual, en forma de dispareunia o dolor pélvico crónico)
  • Metrorragia o sangrado no relacionado con la menstruación.
  • Deterioro del potencial reproductivo.
  • Infertilidad

adenomiosis

Muchos de los síntomas de la adenomiosis pueden darse también en otras enfermedades ginecológicas benignas (como la endometriosis, la miomatosis uterina y los pólipos uterinos). Por eso hoy en día a menudo hay confusión en el diagnóstico.

Cabe destacar que aproximadamente el 30% de las mujeres con adenomiosis pueden ser asintomáticas.

¿Cómo se diagnóstica la adenomiosis?

Según el Dr Christos Roukoudis, ginecólogo especialista de IVF-Life Alicante, el proceso de diagnóstico de la adenomiosis comienza con “la sospecha de síntomas por parte del especialista. Aunque alcanzar el diagnóstico exacto puede ser un reto, la aparición de cierta sintomatología puede orientar al experto”.

Las técnicas de imagen son cruciales para hacer un buen diagnóstico, y la realización de una ecografía transvaginal 2D (y eventualmente en 3D) conllevará a la observación de un útero agrandado ya sea de forma difusa o local.

También es necesario frecuentemente realizar una resonancia magnética para la confirmación de la enfermedad.

¿Cómo afecta la adenomiosis a la fertilidad de una mujer?

Algunos estudios apuntan que hasta el 22% de las mujeres con dificultad para quedarse embarazadas presentan adenomiosis.

Está confirmado que esta enfermedad puede causar dificultades en el embarazo, pudiendo provocar embarazos ectópicos (en los que el embrión se implanta y crece fuera del útero) o abortos de repetición.

Además, en algunos casos, también puede complicar la implantación del embrión en el útero, motivo por el cual esta enfermedad suele relacionarse en muchos casos con el fallo de implantación.

El crecimiento del tejido endometrial que genera esta enfermedad puede tener su origen en la cantidad excesiva de estrógenos que segrega el organismo de la mujer. En estos casos, se genera en el organismo de la mujer un ambiente hiperestrogénico y de resistencia a la progesterona, lo que altera la receptividad endometrial.

¿Cuáles son los métodos de reproducción asistida recomendados para mujeres con adenomiosis?

En el caso de una mujer con adenomiosis, la paciente debe partir de una adecuada preparación de la cavidad uterina.

Es por ello que se propone realizar inicialmente una estimulación ovárica. Esto permite obtener ovocitos y llevar a cabo una fecundación in vitro colocando los embriones con mayor posibilidad de implantación en el útero de la mujer.

Otro vía sería optar por la vitrificación de óvulos para plantearse el tratamiento adecuado en otro momento.

La administración de tratamientos anticonceptivos o de medicamentos receptores de estrógenos antes de iniciar el tratamiento de fertilidad puede ser la mejor opción para reducir la sintomatología de esta enfermedad.

En algunos casos, las pacientes también deben ser tratadas con agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), que pueden causar un estado temporal similar a la menopausia.

La importancia de una buena estrategia terapéutica

Los protocolos de tratamiento de reproducción asistida de IVF-Life se adaptan a las necesidades de cada paciente. La primera visita con nuestros especialistas se centrará en conseguir un diagnóstico acertado.

Solo así podremos determinar desde el principio si la infertilidad de la paciente se debe a esta patología.

La adenomiosis es un problema para muchas mujeres en edad fértil y su diagnóstico sigue siendo tan tardío como el de su “hermana” la endometriosis.

Es cierto que se da en un porcentaje mucho menor (apenas un 1% de la población femenina), pero no olvidemos que cualquier mujer puede tener adenomiosis. Lo que sigue llamando la atención es que muchas de ellas ni siquiera son conscientes.

Si sospechas de que puedes padecer esta enfermedad, contacta con nuestro equipo de expertos en es el siguiente enlace. Un dolor que te incapacita no es normal y requiere atención médica.