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5 mitos sobre la fertilidad masculina

5 creencias sobre la fertilidad masculina, ¿mito o realidad?

A pesar de que la medicina reproductiva se encuentra en auge y con asiduidad introduce nuevos avances que impulsan su desarrollo y el de la sociedad, aún, como ocurre con todo, tiene ciertas asignaturas pendientes. Un síntoma de esto es el desconocimiento que todavía rodea a la infertilidad masculina, lo que favorece la propagación de mitos -o verdades contadas a medias- que no hacen más que perpetuar la desinformación de la que venimos hablando. Es esta situación la que, hoy, nos lleva a los profesionales de IVF-Life a revelar qué hay de veraz en cada una de las creencias más comunes en este contexto, siempre con el objetivo de brindarles a nuestros pacientes cualquier conocimiento que pueda ser de ayuda en el importante proyecto de crear una familia. 

“Los problemas asociados a la fertilidad siempre están vinculados a las mujeres y solo ellas deben preocuparse por su salud reproductiva” 

Al leer esta frase nos encontramos probablemente ante el mito más extendido de la fertilidad, el cual tiende constantemente a desvincular al varón tanto de los diagnósticos de esterilidad e infertilidad, como de los tratamientos que los especialistas en medicina reproductiva recomiendan para que puedan convertirse en padres. ¿Qué ocurre? Que la realidad difiere enormemente de esto. 

De acuerdo con el último Registro Nacional de Actividad de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), el 19,9% de los tratamientos de Fecundación in vitro se indicaron a raíz de una dificultad relacionada con el estatus de fertilidad del varón y el 21,5% por causas mixtas y hace 10 años, por ejemplo, el factor masculino fue la indicación más frecuente 

Las estadísticas representan una realidad que sorprende a muchas personas y que esperamos que animen a otras a saber más sobre el hombre y su fertilidad, pudiendo así ser la sociedad consciente de las patologías que se dan en los varones, de las implicaciones de tener una edad avanzada cuando se quiere ser padre o del papel tan crucial que estos tienen cuando se someten a un tratamiento de reproducción asistida. 

¿Interfieren el consumo de tabaco, cannabis o alcohol y el estilo de vida en la fertilidad masculina?

A colación del primer punto que se ha tratado en este artículo surge el interrogante basado en si los hombres deberían cuidar su salud reproductiva y la respuesta es un rotundo “sí”.  

Está científicamente evidenciado que el hábito de fumar resulta nocivo para la salud reproductiva masculina, pues los compuestos del tabaco pueden provocar alteraciones en la concentración, morfología y motilidad de los espermatozoides, además de incrementar la fragmentación del ADN espermático y la posibilidad de aparición de aneuploidías. El consumo de cannabis tampoco queda exento de riesgos, pues influye en los parámetros ya mencionados, al igual que en la capacitación y viabilidad de los espermatozoides. 

Por su lado, el consumo excesivo de alcohol también ha demostrado tener un impacto negativo en la fertilidad masculina, ya que interfiere en la producción de hormonas y, por consiguiente, en el volumen de eyaculado y la morfología de los espermatozoides.  

Finalmente, atendiendo el estilo de vida desde otro prisma, cabe mencionar la relevancia de la salud mental, ya que, por ejemplo, el estrés, al alterar los niveles de testosterona y la espermatogénesis, tiene el potencial de jugar un rol importante en la determinación de algunos parámetros seminales.

“Cuanta más cantidad presente mi muestra de semen y menos transparente sea, mejor” 

Si bien en la literatura científica se encuentran estudios que relacionan una mayor concentración de espermatozoides con eyaculados de aspecto más “blanco”, un eyaculado que se presente más transparente puede tener una calidad óptima.

Asimismo, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) defina la hipospermia como una alteración que se da cuando el volumen seminal no alcanza los 1,5 ml, las cantidades comprendidas entre dicho nivel y los 6 ml, son consideradas normales. 

Lo que se recomienda a los pacientes con respecto a la cantidad y color del semen es que no intenten autoevaluar su muestra, pues solo conseguirán obsesionarse con algo que solo puede ser analizado por los profesionales de un laboratorio especializado. 

La infertilidad masculina es hereditaria

Este punto resulta interesante, pues es un mito y una realidad al mismo tiempo. Que unos progenitores cuenten con un historial de dificultades reproductivas no quiere decir que la descendencia vaya a mostrarlo imperativamente.

No obstante, hay casos en los que el varón sí puede heredar una condición que resulte en una situación de esterilidad o de infertilidad. Un ejemplo de esto es lo que ocurre con las microdeleciones del cromosoma Y, es decir, en los casos en los que este presenta una pequeña pérdida de material genético, lo cual puede en ocasiones dar lugar a un diagnóstico de azoospermia (ausencia de espermatozoides en el eyaculado).

Afortunadamente, las técnicas avanzadas en medicina genética reproductiva tienen el poder de dar con coyunturas como esta para permitir que nosotros, los especialistas en reproducción asistida, podamos dar con la vía de tratamiento idónea.

¿Es cierto que el uso de ropa interior ajustada afecta a la fertilidad? ¿Y la masturbación frecuente?

De un tiempo a esta parte todos hemos sido testigos de las sonadas noticias que anunciaban que llevar ropa interior muy ajustada podía afectar a la fertilidad masculina y, lo cierto, es que así lo afirman algunos estudios.

Los expertos que han abordado este tema basan su conclusión en el aumento de la temperatura a la que los testículos se ven sometidos al portar estas prendas, teniendo en cuenta que esta, en su estado natural, es 2 grados menor a la del resto del cuerpo. Esta alteración podría, por lo tanto, afectar a la producción de espermatozoides. No obstante, parte de la comunidad médica siente cierta duda respecto al tema, debido a la escasez de investigaciones y muestra poblacional de las mismas.

Por otro lado, la premisa que dicta que la masturbación frecuente provoca infertilidad se ha abordado en un mayor número de estudios, los cuales revelan que se trata más bien de un mito. Sin embargo, cabe destacar que una abstinencia sexual de 2 a 7 días sí es beneficiosa a la hora de, por ejemplo, llevar a cabo un seminograma, pues aseguramos obtener una muestra que presente una cantidad y calidad idóneas. 

¿Tienes dudas sobre el factor masculino? ¡Te las resolvemos!

Esperamos que el artículo de hoy le haya resuelto a nuestros pacientes algunas de las incógnitas que pueden surgir alrededor de la fertilidad masculina y confiamos en que, si precisas consejo reproductivo en esta materia o en cualquier otra, sepas que nuestro equipo está dispuesto a ayudarte y contarte todo lo que podemos hacer por ti y por tu futura familia.